Sopa española de guisantes verdes con menta Recipe
Una sopa ligera y verde inspirada en los almuerzos primaverales españoles, cuando aparecen los guisantes frescos en los mercados. La dulzura del guisante se combina aquí con la delicada menta y el aceite de oliva, dando como resultado algo entre una crema de verduras y un gazpacho, solo que caliente. Es perfecta como primer plato antes del pescado o para una cena ligera.
Esta sopa de guisantes verdes con menta se inspira en los sabores primaverales españoles: es ligera y fresca, pero al mismo tiempo cremosa, por lo que funciona tanto para una comida diaria como para una cena más elegante. La combinación de la dulzura del guisante con la menta y el limón da un resultado sorprendentemente refrescante, un poco como un gazpacho caliente con un marcado carácter mediterráneo.
Consejos del chef
Controla bien el tiempo de cocción de los guisantes: si se cuecen demasiado, perderán su color verde intenso y su sabor fresco, así que retira la olla del fuego en cuanto estén tiernos. Añade la menta solo después de apagar el fuego y no la tritures demasiado tiempo para que la sopa no adquiera un ligero amargor. Incorpora la nata al final, preferiblemente a temperatura ambiente, para que la sopa no se corte y quede sedosa.
Sugerencias de servicio
Sirve esta sopa en cuencos pequeños como primer plato antes de un pescado al horno o verduras a la parrilla: es ideal para cenas primaverales y veraniegas en el balcón. Combina muy bien con una baguette crujiente rociada con aceite de oliva y una copa de vino blanco seco, por ejemplo verdejo. Para una comida rápida y ligera después del trabajo, puedes añadir un puñado de gambas salteadas o tostadas con queso de cabra.
Ingredientes
- guisantes verdes pueden ser congelados - 600 g
- patatas peladas, cortadas en dados - 200 g
- cebolla cortada en dados pequeños - 1 pieza
- ajo finamente picado - 2 dientes
- caldo de verduras casero o de pastilla de buena calidad - 1 l
- nata 30% opcional, para blanquear - 80 ml
- aceite de oliva preferiblemente virgen extra - 2 cucharadas
- menta fresca hojas, más algunas para servir - 10 hojas
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida, al gusto
- limón zumo para sazonar - 0.5 piezas
Preparación
- Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente, pero sin dorarse.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Incorpora las patatas cortadas, mezcla con la cebolla y el ajo y sofríe 2 minutos para que se calienten ligeramente.
- Vierte el caldo de verduras, lleva a ebullición, baja el fuego y cocina 10–12 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y se atraviesen fácilmente con un tenedor.
- Añade los guisantes verdes y cocina otros 4–5 minutos, hasta que estén tiernos pero sigan de un verde intenso.
- Retira la olla del fuego, añade las hojas de menta y deja reposar 2 minutos para que las hierbas suelten su aroma.
- Tritura la sopa con una batidora hasta obtener una crema lisa. Si lo deseas, añade la nata y vuelve a triturar brevemente.
- Sazona la sopa con sal, pimienta y zumo de limón. Si está demasiado espesa, añade un poco de agua caliente o caldo.
- Sirve la sopa caliente, con un chorrito de aceite de oliva y unas hojas de menta fresca por encima.
Conservación
Guarda la sopa en la nevera hasta 3 días o congélala hasta 2–3 meses. Caliéntala suavemente, sin hervir fuerte, especialmente si lleva nata, para que mantenga una textura cremosa.