Sopa española de garbanzos y chorizo con col rizada Recipe
Es una sopa espesa y reconfortante en la que los garbanzos, el chorizo picante y la col rizada verde forman una comida saciante en un solo plato. En España se comen sopas parecidas en invierno para el almuerzo, a menudo como primero y segundo en uno, porque son realmente contundentes. Sabe a algo que ha estado cociendo a fuego lento durante horas, aunque en realidad no exige pasar todo el día en la cocina.
Esta sopa combina el sabor terroso de los garbanzos con el aroma picante y ahumado del chorizo y el ligero amargor de la col rizada, exactamente el tipo de plato que se asocia con los almuerzos de invierno en el norte de España. Gracias al pimentón ahumado y a dorar el embutido al principio, el caldo adquiere un carácter profundo, casi de guiso, sin necesidad de horas de cocción. Es un plato que realmente sustituye a un almuerzo de dos platos, especialmente después de un largo y frío día fuera de casa.
Consejos del chef
Vigila que el chorizo se dore bien: debe quedar ligeramente crujiente en los bordes, porque así aporta el máximo sabor a la sopa; si empieza a quemarse, baja el fuego de inmediato. Añade la col rizada al final y no la cuezas demasiado, de lo contrario se volverá marrón y fibrosa: las hojas deben ablandarse pero seguir firmes en la cuchara. Si usas un caldo muy salado, añade la sal solo al final, ya que el propio chorizo puede salar bastante el conjunto.
Sugerencias de servicio
Sírvela en cuencos hondos con un trozo de baguette tostada o pan rústico, con el que se puedan recoger las últimas gotas del caldo del fondo. A una sopa tan contundente le va muy bien una copa de vino tinto español, por ejemplo una rioja joven, o simplemente un vaso de agua con limón después de un día intenso de trabajo. Es un plato ideal para una tarde después de un paseo invernal o al volver de esquiar, cuando todos en casa quieren "algo consistente" sin pasar horas frente a los fogones.
Ingredientes
- garbanzos de lata peso escurrido, dos latas de unos 240 g - 480 g
- chorizo embutido crudo o semicurado, cortado en rodajas - 150 g
- col rizada (kale) sin los tallos duros - 100 g
- cebolla finamente picada - 1 pieza
- zanahoria cortada en dados pequeños - 1 pieza
- ajo picado - 3 dientes
- tomate triturado de lata - 400 g
- caldo de verduras o de pollo casero o de pastilla - 1 l
- pimentón dulce ahumado - 1 cucharadita
- hoja de laurel - 1 pieza
- aceite de oliva para freír - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Escurre los garbanzos de su líquido y enjuágalos bajo el grifo. Lava la col rizada, retira los tallos duros y rompe las hojas en trozos más pequeños.
- En una olla grande calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade las rodajas de chorizo y fríelas 3–4 minutos, hasta que suelten parte de la grasa y el embutido se dore ligeramente. Retira el chorizo con una espumadera a un plato, dejando la grasa en la olla.
- En la misma olla añade la cebolla y la zanahoria. Sofríe 5–7 minutos a fuego medio, removiendo, hasta que las verduras se ablanden y se doren ligeramente.
- Añade el ajo y el pimentón ahumado y sofríe unos 30 segundos más, hasta que notes el aroma intenso de las especias, procurando que no se quemen.
- Vierte el tomate de lata y el caldo, añade la hoja de laurel. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina 10 minutos con la olla tapada.
- Añade los garbanzos y el chorizo dorado y mezcla. Cocina otros 10 minutos a fuego bajo para que los sabores se integren.
- Por último, incorpora la col rizada, remueve y cocina 5 minutos más, hasta que las hojas se ablanden pero sigan algo firmes y verdes.
- Retira la hoja de laurel, sazona la sopa con sal y pimienta. Sirve bien caliente, preferiblemente en cuencos hondos.
Conservación
Deja que la sopa se enfríe por completo y guárdala en la nevera en un recipiente hermético hasta 3 días, o congélala en porciones. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado.