Sopa coreana con fideos de harina de trigo sujebi Recipe
Sujebi es una sopa casera coreana con trozos de masa de harina de trigo arrancados a mano, algo así como una mezcla entre un caldo con grumos de masa y una sopa italiana con pasta. En Corea se come a menudo en los días más frescos, porque es saciante y reconfortante, y al mismo tiempo muy sencilla. Los fideos no tienen que ser perfectos: cuanto más irregulares, más casero se ve el plato.
Sujebi es la esencia del comfort food coreano: una sopa sencilla de caldo con trozos de masa arrancados a mano que cada vez tienen un aspecto diferente. El caldo suave de verduras, sazonado con salsa de soja y aceite de sésamo, aporta un sabor profundo pero nada abrumador, y los fideos tiernos y elásticos sacian de forma muy agradable. Es un plato que se siente realmente casero, porque no se puede hacer tan "perfectamente uniforme" como una pasta de paquete.
Consejos del chef
Amasa la masa con paciencia hasta que esté elástica: si al presionarla con el dedo vuelve lentamente a su forma, está lista. Al arrancar los fideos, procura que queden finos, porque las láminas demasiado gruesas necesitarán más tiempo y pueden quedar harinosas por dentro; es mejor hacer algunas pruebas al principio y cortar un fideo por la mitad después de cocerlo. Sazona la sopa con salsa de soja poco a poco al final, porque el caldo se irá reduciendo y es fácil que quede demasiado salada.
Sugerencias de servicio
El sujebi sabe mejor en un cuenco grande, con una ración extra de cebollino o copos de chile para quienes prefieren más picante. Es una comida perfecta para un día frío y lluvioso en casa, cuando no te apetece pasar mucho rato en la cocina pero sueñas con algo reconfortante. Para beber, combina bien con té verde o simplemente agua caliente con una rodaja de jengibre.
Ingredientes
- harina de trigo tipo 450–500 - 200 g
- sal mitad para la masa, mitad para la sopa - 1 cucharadita
- agua tibia, para la masa - 120 ml
- caldo de verduras casero o de cubito de buena calidad - 1 l
- patata cortada en rodajas finas o medias rodajas finas - 2 pieza
- calabacín cortado en tiras finas o medias rodajas finas - 0.5 pieza
- cebolla cortada en plumas finas - 0.5 pieza
- ajo finamente picado - 2 dientes
- salsa de soja - 1.5 cucharada
- aceite de sésamo - 1 cucharadita
- cebollino picado, para servir - 2 cucharada
- pimienta negra al gusto - 0.25 cucharadita
Preparación
- Pon la harina en un bol con media cucharadita de sal, añade el agua tibia y amasa con la mano durante 5–7 minutos, hasta obtener una masa lisa y elástica. Si está demasiado seca, añade 1–2 cucharadas de agua; si está demasiado pegajosa, un poco de harina.
- Forma una bola con la masa, cubre el bol con un plato o film y deja reposar 15 minutos para que la masa se relaje.
- Mientras tanto prepara las verduras: corta las patatas y el calabacín en rodajas finas, la cebolla en plumas y pica finamente el ajo.
- Lleva el caldo de verduras a ebullición en una olla. Añade las patatas y cuece 5 minutos a fuego medio.
- Añade la cebolla, el ajo y el calabacín y cuece otros 3–4 minutos, hasta que las verduras empiecen a ablandarse.
- Divide la masa para los fideos en 2 partes. Aplana cada parte con las manos y ve arrancando pequeños trozos del tamaño de una uña, estirándolos con los dedos hasta obtener láminas finas e irregulares. Échalos directamente en la sopa que hierva suavemente, removiendo de vez en cuando para que no se peguen entre sí.
- Cuece los fideos 5–6 minutos desde el momento en que todos estén en la olla. Deben subir a la superficie y quedar tiernos pero elásticos al morder.
- Sazona la sopa con salsa de soja, aceite de sésamo, el resto de la sal y pimienta. Prueba y, si es necesario, añade más salsa de soja.
- Retira la olla del fuego, espolvorea la sopa con cebollino picado y sirve enseguida en cuencos hondos.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 1 día; al recalentar, hazlo a fuego muy suave, añadiendo un poco de agua o caldo si los fideos han absorbido demasiado líquido.