Sémola de trigo con leche y mermelada Recipe
La sémola de trigo con leche es un desayuno o postre clásico polaco que muchos asocian con la infancia y la cocina de la abuela. Es delicada, cremosa y muy rápida de preparar. Con la adición de mermelada recuerda un poco a la panna cotta italiana, solo que en versión caliente y mucho más cotidiana.
La sémola de trigo con leche y mermelada tiene algo de auténtico comfort food casero: es a la vez aterciopelada, saciante y muy suave para el estómago. La combinación de la sémola caliente con vainilla y la mermelada agridulce hace que sepa más a un postre sencillo de cafetería que a un «simple» desayuno. También es uno de esos platos que reconfortan al volver a casa en un día frío y lluvioso.
Consejos del chef
Echa la sémola en la leche ya caliente, pero que aún no hierva a borbotones, en un hilo fino y remueve todo el tiempo con una varilla: así evitarás los grumos. Cuécela solo el tiempo necesario hasta que la mezcla espese claramente y empiece a «burbujear» como un pudín espeso; si la cueces demasiado, la sémola quedará harinosa y pesada. Es buena idea templar un poco la mermelada o al menos sacarla antes de la nevera para que no enfríe todo el cuenco.
Sugerencias de servicio
Sirve la sémola en cuencos calentados previamente, con una cucharada de mermelada en el centro y un poco de mantequilla que se derrita por encima. A este desayuno le va de maravilla una taza de cacao caliente o té negro con limón, especialmente en las mañanas de otoño. También es un postre rápido y agradable después de la comida del domingo, cuando ya no hay fuerzas para hornear un pastel.
Ingredientes
- leche de vaca o vegetal - 500 ml
- sémola de trigo fina colmada - 4 cucharadas
- azúcar o al gusto - 1.5 cucharadas
- azúcar de vainillina - 1 cucharadita
- mantequilla opcional, para dar sabor - 1 cucharadita
- mermelada de fruta p. ej. de fresa, frambuesa o guinda - 4 cucharadas
- sal pizca - 1 pizca
Preparación
- Vierte la leche en un cazo, añade el azúcar, el azúcar de vainillina y una pizca de sal. Pon a fuego medio y calienta, removiendo de vez en cuando, hasta que la leche esté caliente pero aún sin hervir.
- Mide la sémola con una cuchara y ponla en un cuenco pequeño.
- Cuando la leche empiece a humear ligeramente y aparezcan las primeras burbujas en los bordes, baja el fuego al mínimo.
- Ve echando la sémola en forma de hilo fino dentro de la leche, removiendo enérgicamente todo el tiempo con una varilla o una cuchara para que no se formen grumos.
- Cuece a fuego muy bajo de 3 a 5 minutos, removiendo constantemente, hasta que la sémola espese claramente y empiece a burbujear suavemente. La mezcla debe quedar lisa y cremosa.
- Retira el cazo del fuego, añade la mantequilla y remueve hasta que se derrita.
- Vierte la sémola en cuencos o platos hondos.
- Pon 2 cucharadas de mermelada sobre cada ración. Puedes extenderla suavemente por la superficie o dejarla en el centro como una dulce sorpresa.
- Sirve caliente.
Conservación
La sémola sabe mejor recién hecha, pero si sobra, guárdala en la nevera en un recipiente tapado hasta 1 día. Al recalentar, añade un poco de leche y remueve para recuperar la textura cremosa.