Ramen shoyu con pollo y huevo Recipe
El ramen shoyu es una sopa aromática de fideos en caldo sazonado con salsa de soja, con trozos de pollo tierno y huevo cocido a media cocción. En Japón es una comida típica para un almuerzo rápido y saciante después del trabajo o una salida nocturna a una pequeña ramen-ya. La versión casera no es tan complicada como parece y ofrece un cuenco lleno de umami reconfortante.
Este ramen shoyu ofrece un equilibrio clásico de caldo claro pero intenso, fideos elásticos, pollo tierno y huevo cremoso, todo con el profundo sabor umami de la salsa de soja. Es una forma alcanzable de recrear en casa la experiencia de una ramen-ya japonesa.
Consejos del chef
Utiliza un caldo de buena calidad: cuanto más sabroso sea el caldo base, mejor será el resultado final. No cuezas los fideos directamente en el caldo para evitar que suelten demasiado almidón y enturbien la sopa. Ajusta la cantidad de salsa de soja al final si prefieres un caldo más o menos salado.
Sugerencias de servicio
Sirve el ramen muy caliente, decorado con la parte verde de la cebolleta y, si te gusta, con un poco de aceite de sésamo tostado por encima. Acompáñalo con encurtidos japoneses o una pequeña ración de edamame para una comida completa.
Ingredientes
- muslo de pollo - 500 g
- fideos - 300 g
- caldo de pollo - 1.5 l
- salsa de soja - 80 ml
- mirin - 40 ml
- aceite - 1 cucharada
- ajo - 3 dientes
- jengibre - 20 g
- cebolleta - 3 pieza
- huevo - 4 pieza
- setas - 4 pieza
- col china - 150 g
- azúcar - 1 cucharadita
- sal - 2 pizcas
- pimienta - 1 pizca
Preparación
- Cubre las setas shiitake secas con agua caliente y deja reposar 20 minutos hasta que se ablanden. Luego córtalas en láminas finas y reserva el agua de remojo.
- Pela y pica finamente el ajo. Pela el jengibre con una cucharilla y rállalo fino. Corta la parte blanca de la cebolleta en rodajas finas y reserva la parte verde para decorar.
- En una olla grande calienta el aceite a fuego medio. Añade el ajo, el jengibre y la parte blanca de la cebolleta y sofríe 2–3 minutos, removiendo, hasta que desprendan un aroma intenso pero sin que se doren.
- Añade las setas cortadas y sofríe 2 minutos más. Vierte el caldo de pollo y el agua de remojo de las setas (ten cuidado de no verter posibles restos de arena del fondo). Lleva a ebullición.
- Agrega la salsa de soja, el mirin y el azúcar. Baja el fuego y cuece a fuego suave 10 minutos para que los sabores se integren.
- Corta la carne del muslo de pollo en tiras finas. Añádela al caldo y cuece a fuego bajo 15–20 minutos, hasta que la carne esté tierna y se separe con facilidad.
- Corta la col china en tiras de unos 2 cm de ancho. Añádela a la sopa en los últimos 5 minutos de cocción para que se ablande pero conserve algo de textura crujiente.
- Mientras tanto, cuece los huevos: ponlos en un cazo con agua fría, lleva a ebullición y, desde que hierva, cuece 6,5–7 minutos para que la yema quede ligeramente cremosa. Pásalos enseguida a agua muy fría, pélalos y córtalos por la mitad.
- Cuece los fideos ramen por separado siguiendo las instrucciones del paquete, normalmente 3–4 minutos en agua hirviendo. Una vez cocidos, escúrrelos y enjuágalos brevemente con agua templada para que no se peguen.
- Prueba el caldo y ajusta de sal y pimienta si es necesario. El caldo debe quedar claramente sabroso y con buen cuerpo, ya que será la base de los fideos.
- Reparte porciones de fideos en cuencos. Cubre con el caldo caliente con trozos de pollo, setas y col.
- Coloca las mitades de huevo por encima, espolvorea con la parte verde de la cebolleta y sirve de inmediato, cuando la sopa esté bien caliente.
Conservación
El caldo de ramen se conserva bien en la nevera 2–3 días o se puede congelar. Guarda los fideos y los huevos por separado y añádelos al caldo caliente justo antes de servir para mantener la mejor textura.
Hacer ramen en casa puede parecer intimidante, pero con una buena base de caldo y algunos ingredientes clave es sorprendentemente accesible. Este shoyu sencillo se ha convertido en un recurso habitual para las noches frías en las que apetece algo reconfortante y lleno de sabor.