Postre chino de plátano frito en masa con sésamo Recipe
Un postre sencillo pero vistoso: trozos de plátano en una masa ligera, fritos hasta dorar y espolvoreados con sésamo. En muchos restaurantes chinos se sirven postres parecidos al final de la comida: crujientes por fuera, tiernos y dulces por dentro. Un poco como nuestras tortitas de sartén, pero en versión plátano con sésamo.
Este postre combina una masa ligeramente crujiente y dorada con un plátano caliente y blando en el interior y el delicado aroma a fruto seco del sésamo: es un nivel totalmente distinto al del plátano crudo de siempre. En los restaurantes chinos, dulces parecidos suelen ser la estrella oculta de la carta: ingredientes sencillos con un resultado digno de una pastelería.
Consejos del chef
La masa debe quedar lisa y bastante ligera: el agua con gas ayuda a conseguir una textura más esponjosa y aireada, por eso la añado justo antes de freír. Corto los plátanos en trozos más gruesos y los paso por harina antes de sumergirlos en la masa, así se adhiere mejor y no se escurre durante la fritura. El aceite debe estar bien caliente pero sin humear: si la temperatura es demasiado baja, la masa absorberá demasiado aceite y quedará pesada.
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servirlos justo después de freírlos, todavía calientes, con un poco de miel, sirope de arce o una salsa de caramelo espesa por encima. Combinan muy bien con té verde o un pequeño espresso después de una comida "china" casera. Para una cena con amigos me gusta servirlos con una bola de helado de vainilla, que se derrite con el calor de los trozos de plátano.
Ingredientes
- plátanos maduros pero firmes medianos - 3 pieza
- harina de trigo - 80 g
- fécula de patata o de maíz aprox. 2 cucharadas - 20 g
- levadura química en polvo - 0.5 cucharaditas
- agua con gas o normal fría - 100 ml
- sésamo blanco - 2 cucharadas
- azúcar para la masa - 2 cucharadas
- sal pizca - 1 pizca
- aceite para freír en abundante grasa - 400 ml
- miel o sirope de arce para rociar, opcional
Preparación
- En un bol mezcla la harina, la fécula, la levadura química, el azúcar y una pizca de sal.
- Ve añadiendo poco a poco el agua fría, mezclando con varillas o un tenedor, hasta obtener una masa lisa y bastante espesa: debe recubrir el trozo de plátano, pero no ser demasiado rígida. Si queda demasiado espesa, añade un poco de agua; si queda muy líquida, agrega algo más de harina.
- Pela los plátanos y córtalos en rodajas gruesas o en trozos al bies de unos 3–4 cm de largo.
- En una sartén honda o cazo calienta el aceite a unos 170–180°C. Si no tienes termómetro, echa un poco de masa: debe empezar a chisporrotear enseguida, subir a la superficie y dorarse poco a poco.
- Pon el sésamo en un platito. Sumerge cada trozo de plátano en la masa, deja que escurra el exceso y rebózalo después suavemente en el sésamo.
- Introduce con cuidado los trozos de plátano en el aceite caliente, de pocos en pocos para que no se peguen entre sí. Fríe 2–3 minutos, dándoles la vuelta, hasta que estén dorados y crujientes por todos los lados.
- Saca los trozos fritos con una espumadera a un plato cubierto con papel de cocina para eliminar el exceso de grasa. Repite hasta terminar con todo el plátano.
- Sirve el postre caliente, justo después de freír. Puedes rociar los trozos de plátano con un poco de miel o sirope de arce o servirlos con una bola de helado de vainilla.
Conservación
Este postre sabe mejor recién hecho; al enfriarse pierde parte de su textura crujiente. Si te sobran, guárdalos a temperatura ambiente unas horas o en la nevera hasta el día siguiente y recaliéntalos brevemente en el horno o en una sartén seca para recuperar algo de crujiente.