Tori teriyaki – pollo en glaseado teriyaki Recipe
Tori teriyaki son jugosos trozos de pollo en un glaseado brillante, dulce y salado, a base de salsa de soja, mirin y azúcar. En Japón es un plato casero y de bar muy popular: se sirve con arroz, en cajas bento o en brochetas como yakitori. El sabor es intenso, pero muy accesible para cualquiera que disfrute de salsas ligeramente acarameladas.
Este tori teriyaki combina una preparación muy sencilla con un sabor profundo y equilibrado: el mirin y el azúcar aportan notas caramelizadas, mientras que la salsa de soja da umami y salinidad. La técnica de reducir la marinada directamente en la sartén crea un glaseado espeso y brillante que recubre cada trozo de pollo, como en las tabernas japonesas izakaya.
Consejos del chef
No tengas prisa al reducir la salsa: es el momento clave para conseguir un glaseado denso y brillante. Remueve a menudo y controla el fuego para que el azúcar no se queme. Si usas pollo con piel, dóralo primero por el lado de la piel sin moverlo: quedará crujiente y muy sabroso. Para un sabor más profundo, puedes marinar el pollo toda la noche en la nevera.
Sugerencias de servicio
Sirve el pollo teriyaki sobre arroz blanco japonés o arroz de grano corto, acompañado de encurtidos rápidos de pepino o rábano y una ensalada de col fina. También puedes usar el pollo como relleno de un bol de arroz tipo donburi, añadir un huevo pasado por agua y verduras salteadas, o servirlo en brochetas como yakitori casero.
Ingredientes
- muslos de pollo - 600 g
- salsa de soja - 60 ml
- mirin - 60 ml
- azúcar - 20 g
- jengibre - 10 g
- ajo - 1 diente
- aceite vegetal - 10 ml
- arroz - 300 g
- cebollino - 5 g
- sésamo - 5 g
Preparación
- Lava el arroz varias veces con agua fría hasta que el agua esté casi transparente, luego cuécelo según las instrucciones del paquete.
- Corta los muslos de pollo en trozos de bocado, de unos 3 cm.
- Pela el jengibre y rállalo fino. Pela el ajo y pícalo muy fino o pásalo por un prensador.
- En un bol mezcla la salsa de soja, el mirin, el azúcar, el jengibre rallado y el ajo, hasta que el azúcar se disuelva. Separa 2–3 cucharadas de la salsa en un cuenco pequeño: servirá para rociar el plato al final.
- Añade los trozos de pollo a la parte mayor de la marinada, mezcla para que la carne quede bien cubierta y deja reposar al menos 10 minutos (también puedes marinarla varias horas en la nevera).
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Saca el pollo de la marinada (no la tires) y coloca los trozos en la sartén en una sola capa.
- Fríe el pollo 4–5 minutos por un lado, hasta que se dore bien, luego dale la vuelta y fríe otros 3–4 minutos, hasta que esté casi hecho por dentro.
- Vierte en la sartén el resto de la marinada (sin la que reservaste antes) y cocina a fuego medio 4–5 minutos, removiendo a menudo, hasta que la salsa espese y empiece a recubrir los trozos de pollo con un glaseado brillante.
- Si la salsa se reduce demasiado rápido y empieza a quemarse, añade 2–3 cucharadas de agua y baja el fuego.
- Sirve el pollo bien caliente sobre una porción de arroz, regado con la salsa teriyaki reservada. Espolvorea con cebollino picado y sésamo tostado.
Conservación
Las sobras de pollo teriyaki se conservan en un recipiente hermético en la nevera durante 2–3 días. Caliéntalas suavemente en una sartén con una cucharada de agua o en el microondas, cubiertas, para que la carne no se seque. No se recomienda volver a congelar el pollo ya descongelado.
Este pollo teriyaki es una de esas recetas que siempre salen bien, incluso cuando no tienes mucho tiempo ni energía para cocinar. La salsa se prepara en minutos y el resultado recuerda a los platos de pequeños bares japoneses: sencillo, reconfortante y lleno de sabor. Me gusta preparar una cantidad doble de salsa y guardarla en la nevera para improvisar cenas rápidas entre semana.