Pollo tailandés en salsa de ajo y pimienta con arroz Recipe
Este es uno de esos platos tailandeses que los tailandeses piden cuando quieren algo sencillo pero muy aromático. Mucho ajo, bastante pimienta recién molida, pollo tierno y un cuenco de arroz: un poco como nuestro pollo a la plancha, pero con carácter asiático.
El pollo tailandés en salsa de ajo y pimienta destaca por la sencillez de sus ingredientes y la intensidad de su sabor: mucho ajo, pimienta recién molida y las salsas aportan un carácter profundo y muy sabroso. Es como nuestro "pollo a la plancha", pero con un giro tailandés: salado, lleno de umami y agradablemente reconfortante, sin salsas pesadas a base de nata. Ideal cuando quieres algo casero, pero con un marcado acento asiático.
Consejos del chef
Fríe el ajo a fuego medio hasta que esté dorado y crujiente: si se oscurece demasiado, se vuelve amargo y dominará todo el plato; en caso de duda, es mejor añadir un poco de ajo fresco al final. Muele la pimienta directamente sobre la sartén, justo antes de añadirla a la salsa, porque la pimienta molida con antelación pierde aroma y no dará esa "chispa". No pases demasiado el pollo: cuando los trozos se vuelvan blancos y se doren ligeramente en los bordes, corta uno; si en el centro no queda rosa, la carne está lista.
Sugerencias de servicio
Sirve con arroz jazmín caliente y un encurtido rápido de pepino con lima y una pizca de azúcar, que refrescará el paladar. Para beber, va muy bien una cerveza clara o agua con mucho hielo y rodajas de limón, que equilibran la intensidad de ajo y pimienta. Es una gran idea para una comida rápida entre semana después del trabajo, cuando solo tienes pechuga de pollo y unas pocas especias básicas en la nevera.
Ingredientes
- pechuga de pollo cortada en tiras finas o en trozos pequeños - 350 g
- dientes de ajo finamente picados o machacados - 6 dientes
- pimienta negra recién molida se puede usar mezcla de pimientas de colores - 1 cucharadita
- salsa de soja - 2.5 cucharadas
- salsa de ostras para vegetarianos usa salsa de soja y una pizca de azúcar - 1.5 cucharadas
- azúcar - 1 cucharadita
- aceite - 2 cucharadas
- arroz jazmín seco, para cocer - 240 g
- cebollino o cebolleta picado, para servir - 2 cucharadas
- pepino fresco cortado en rodajas, para servir - 0.5 pieza
Preparación
- Enjuaga el arroz jazmín con agua fría hasta que el agua esté casi transparente. Cuécelo según las instrucciones del paquete (normalmente unos 12 minutos en agua en proporción 1:1,5), luego deja reposar tapado unos minutos.
- En un bol mezcla la salsa de soja, la salsa de ostras, el azúcar y la mitad de la pimienta recién molida.
- Calienta el aceite en una sartén a fuego medio. Añade el ajo picado y sofríe 30–40 segundos, removiendo, hasta que empiece a desprender aroma y se dore ligeramente, pero sin que se oscurezca demasiado (los trozos quemados amargan y hay que retirarlos).
- Añade los trozos de pollo. Fríe 5–7 minutos, removiendo a menudo, hasta que la carne esté completamente blanca y ligeramente dorada en los bordes.
- Vierte la salsa preparada en la sartén. Remueve 2–3 minutos más, hasta que la salsa espese un poco y cubra bien los trozos de pollo.
- Al final espolvorea el pollo con el resto de la pimienta recién molida y mezcla suavemente.
- En los platos coloca porciones de arroz caliente. Encima o al lado pon el pollo en salsa de ajo y pimienta.
- Espolvorea el plato con cebollino picado y sirve con las rodajas de pepino, que refrescarán el sabor.
Conservación
Guarda el pollo y el arroz por separado en la nevera y consume en 2 días. Al recalentar el pollo, hazlo a fuego medio-bajo para que no se seque; si es necesario, añade una cucharada de agua o caldo para aligerar la salsa. El arroz se puede recalentar al vapor o en el microondas tapado, con una pizca de agua.