Pilaf turco de arroz con verduras y cúrcuma Recipe
Este pilaf es un arroz suelto cocido en caldo con verduras y cúrcuma, que le da un color dorado. En Turquía, estos acompañamientos de arroz aparecen junto al pollo asado, guisos o carnes a la parrilla, igual que en España las patatas. Gracias a la zanahoria y los guisantes, el plato es muy colorido y también gusta mucho a los niños.
El pilaf turco con verduras es mucho más que un simple «arroz de acompañamiento»: los granos quedan sueltos, ligeramente mantecosos y llenos de sabor gracias a que se rehogan en grasa antes de cocerlos. La cúrcuma le aporta un color soleado y un aroma suavemente especiado, mientras que la zanahoria y los guisantes añaden dulzor y un toque crujiente, haciendo que el plato desaparezca del plato incluso de los niños más quisquillosos. Es una guarnición clásica para carnes a la parrilla y guisos turcos, que fácilmente puede convertirse en protagonista del plato.
Consejos del chef
Lo más importante es enjuagar y remojar bien el arroz: así el pilaf queda suelto y no apelmazado como una papilla. Durante la cocción no remuevas el arroz ni levantes la tapa, porque el vapor debe quedarse dentro; el arroz sigue haciéndose incluso después de apagar el fuego, así que dale esos 10 minutos extra de reposo. Si usas caldo hecho con pastilla, añade la sal con mucha precaución, porque es fácil que el conjunto quede demasiado salado.
Sugerencias de servicio
Sirve el pilaf junto a pollo asado, brochetas a la parrilla o verduras estofadas: es un excelente sustituto de las patatas o el cuscús. Para una comida rápida y sin carne, basta con añadirle una cucharada de yogur natural y una sencilla ensalada de tomate. También es un buen plato para llevar en táper al trabajo o al colegio: el arroz mantiene bien la textura al recalentarlo.
Ingredientes
- arroz - 250 g
- zanahoria - 1 pieza
- guisantes - 80 g
- cebolla - 0.5 piezas
- caldo de verduras - 500 ml
- mantequilla - 25 g
- aceite - 1 cucharada
- cúrcuma - 0.5 cucharaditas
- sal
- pimienta
Preparación
- Aclara el arroz varias veces en un colador bajo el grifo hasta que el agua salga casi transparente. Luego cúbrelo con agua fría y déjalo reposar 15 minutos, después escurre.
- Pela la zanahoria y córtala en dados pequeños. Pela la cebolla y pícalo fino.
- En una olla de fondo grueso calienta la mantequilla con el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y esté ligeramente translúcida.
- Añade la zanahoria y sofríe otros 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablande un poco.
- Incorpora el arroz escurrido y sofríe 2–3 minutos, removiendo todo el tiempo, hasta que cada grano quede cubierto de grasa y se vuelva ligeramente nacarado.
- Añade la cúrcuma, mezcla y vierte el caldo caliente. Sala ligeramente (teniendo en cuenta que el caldo puede estar ya salado) y añade una pizca de pimienta.
- Lleva a ebullición, baja el fuego al mínimo, tapa la olla y cuece 12–15 minutos, sin remover durante la cocción. Al final, en los últimos 5 minutos, añade los guisantes congelados y tapa rápidamente para que no se escape el vapor.
- Pasado este tiempo apaga el fuego y deja la olla tapada otros 10 minutos para que el arroz termine de hacerse. Después airea el arroz con un tenedor, mezclándolo con los guisantes y la zanahoria. Sirve de inmediato.
Conservación
Guarda el pilaf en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días. Caliéntalo suavemente en una sartén con una cucharada de agua o caldo, tapado, para que el arroz no se seque demasiado.