Pastel español de arroz, espinacas y queso de cabra al horno Recipe
Este pastel combina arroz cremoso, espinacas salteadas y un intenso queso de cabra, creando un plato contundente al estilo de las preparaciones españolas al horno. Recuerda un poco a un risotto italiano gratinado con queso, pero con el acento español del aceite de oliva y el ajo. Es perfecto como comida vegetariana de fin de semana, cuando quieres tener una gran fuente para toda la familia.
Este pastel combina sabores muy españoles (aceite de oliva, ajo, pimentón ahumado) con el confort del arroz cremoso y las espinacas, creando un plato completo en una sola fuente. El queso de cabra aporta una nota intensa y ligeramente picante que contrasta de forma deliciosa con la suavidad de la salsa láctea. Gracias al horneado, el arroz se impregna del aroma del queso gratinado y recuerda un poco a una paella en versión vegetariana.
Consejos del chef
No cocines el arroz del todo en la sartén: debe quedar claramente al dente, porque en el horno seguirá haciéndose; de lo contrario, el pastel quedará demasiado blando y compacto. Es imprescindible probar la mezcla antes de pasarla a la fuente y sazonarla con decisión, ya que el queso de cabra y el queso amarillo no son muy salados. Después de sacarlo del horno, dale al pastel esos minutos de reposo: si lo cortas enseguida, todo se desparramará y será difícil servir porciones bonitas.
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servirlo como comida de fin de semana sin prisas, acompañado de una ensalada con vinagreta o con tomates, para tener una comida completa sin pasar el día entero en la cocina. Para beber, va bien un vino blanco ligero o simplemente agua con lima, ya que el plato es bastante contundente. Las sobras son perfectas al día siguiente como táper para el trabajo, recalentadas en el horno o en una sartén tapada.
Ingredientes
- arroz de grano corto, por ejemplo para paella o arborio - 250 g
- espinacas frescas hojas lavadas, sin tallos gruesos - 200 g
- queso de cabra rulo de cabra, tierno - 120 g
- cebolla finamente picada - 1 pieza
- ajo finamente picado - 3 dientes
- caldo de verduras caliente - 700 ml
- leche de vaca o vegetal sin azúcar - 150 ml
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- queso amarillo rallado, por ejemplo gouda o cheddar - 60 g
- pimentón ahumado dulce para un aroma español - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C. Prepara una fuente apta para horno de unos 2 litros de capacidad y úntala ligeramente con aceite de oliva.
- Pica finamente la cebolla. Pica el ajo. Lava y seca las espinacas; rompe las hojas grandes en trozos más pequeños.
- En una sartén grande calienta 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, hasta que se ablande y quede ligeramente translúcida, removiendo de vez en cuando.
- Añade el ajo y sofríe 1–2 minutos más, hasta que desprenda un aroma intenso pero sin que se dore.
- Incorpora el arroz, mezcla y sofríe 2 minutos, hasta que cada grano quede ligeramente cubierto de aceite y se vuelva blanquecino y algo translúcido.
- Vierte el caldo de verduras caliente y la leche, añade el pimentón ahumado, una pizca de sal y pimienta. Lleva a ebullición suave, baja el fuego y cocina 10 minutos destapado, removiendo cada pocos minutos. El arroz debe absorber parte del líquido pero seguir algo duro en el centro.
- Añade las espinacas a la sartén y mezcla hasta que las hojas se ablanden y reduzcan su volumen (tardará 2–3 minutos). Prueba y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta.
- Pasa el contenido de la sartén a la fuente de horno y alisa la superficie. Corta el queso de cabra en rodajas o desmenúzalo y repártelo por encima. Espolvorea con el queso amarillo rallado.
- Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea 20–25 minutos, hasta que el queso de la superficie se derrita y se dore ligeramente y el arroz esté tierno pero no pasado.
- Al sacar del horno, deja reposar el pastel 5–10 minutos para que se asiente y sea más fácil de cortar. Sirve caliente, repartiendo con una cuchara.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, hasta 3 días. Recalienta en el horno o en una sartén tapada a fuego suave, añadiendo una cucharada de agua o leche si hace falta para recuperar la cremosidad. También se puede congelar en porciones individuales y recalentar directamente desde congelado a fuego bajo o en el horno.