Pastel alemán de macarrones y manzanas Apfel-Nudel-Auflauf Recipe
Un pastel dulce de pasta, manzanas y requesón que en Alemania se sirve a menudo como postre caliente o como comida dulce para niños. Es algo entre pasta con queso y tarta de manzana, horneado todo en una sola fuente. Huele a canela y vainilla y, además, permite aprovechar restos de pasta cocida.
Este pastel alemán combina tres cosas que normalmente se comen por separado: pasta, requesón y manzanas con canela, por lo que sabe un poco como una tarta de manzana sobre pasta. En muchos hogares alemanes aparece como comida dulce para niños o como postre caliente tras la comida del domingo, especialmente en otoño, cuando empieza la temporada de manzanas. El añadido de pasas y vainilla le da un carácter ligeramente "de natillas", pero en conjunto sigue siendo agradablemente casero y sencillo.
Consejos del chef
Cuece la pasta realmente al dente: si ya está blanda al principio, tras el horneado se convertirá en una papilla y el pastel perderá estructura. Las manzanas cortadas en láminas finas se ablandan más rápido y se caramelizan ligeramente, así que si prefieres trozos más marcados, córtalas en dados más gruesos. Antes de hornear asegúrate de que la mezcla de requesón esté bien mezclada, sin grumos de queso seco; de lo contrario, en el interior pueden quedar "islas secas".
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servirlo ligeramente templado, cuando la mezcla ya ha cuajado pero el interior sigue caliente; en ese momento puedes añadir una cucharada de nata espesa o yogur natural. Para beber, combina muy bien con un vaso de leche fría, cacao o una taza de té con limón, como en una merienda después de un paseo otoñal. Este plato también funciona muy bien como comida dulce en home office: es fácil recalentar un trozo en el horno o en el microondas en una pausa entre reuniones en línea.
Ingredientes
- pasta - 250 g
- manzanas - 3 piezas
- requesón (tipo queso fresco cuajado) - 250 g
- huevos - 2 piezas
- leche - 150 ml
- azúcar - 3 cucharadas
- azúcar de vainillina - 1 cucharadita
- canela - 0.5 cucharaditas
- pasas - 40 g
- mantequilla - 20 g
- pan rallado - 2 cucharadas
Preparación
- Cuece la pasta en abundante agua ligeramente salada siguiendo las instrucciones del paquete, pero acorta el tiempo de cocción 1–2 minutos para que quede ligeramente firme. Escurre y deja enfriar un poco.
- Cubre las pasas con agua caliente y deja reposar 5 minutos, luego escurre y seca. Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en láminas finas o en dados pequeños.
- Pasa el requesón a un bol y aplástalo con un tenedor hasta obtener una masa lisa. Añade los huevos, la leche, el azúcar y el azúcar de vainillina y mezcla bien hasta que la mezcla sea homogénea.
- Añade a la mezcla de requesón la pasta cocida, las pasas y la mitad de la canela. Mezcla con cuidado para que la pasta quede cubierta de manera uniforme.
- Unta una fuente para horno con mantequilla y espolvoréala con pan rallado, de forma que se adhiera al fondo y a los lados.
- Coloca en el fondo de la fuente la mitad de las láminas de manzana, reparte encima la mezcla de pasta y requesón y alisa. Coloca el resto de las manzanas por encima y espolvorea con la canela restante.
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Introduce la fuente con el pastel en el horno caliente y hornea 30–35 minutos, hasta que la superficie se dore ligeramente y la mezcla del interior cuaje.
- Tras sacar la fuente del horno, deja reposar el pastel 10 minutos para que se temple un poco y sea más fácil de cortar. Sirve caliente, opcionalmente espolvoreado con un poco de azúcar glas.
Conservación
Las sobras se conservan en la nevera, bien tapadas, durante 2–3 días. Caliéntalas suavemente en el horno o en el microondas; si el pastel se reseca, puedes añadir una cucharada de leche o salsa de vainilla al calentarlo.