Pasta turca de yogur, ajo y pepino Recipe
Es una pasta refrescante de yogur espeso, pepino rallado y ajo, que se sirve bien fría. En Turquía suele aparecer en la mesa junto a otros pequeños cuencos con aperitivos y alivia de maravilla los platos picantes a la parrilla. Su sabor recuerda al tzatziki griego, pero suele ser algo más espesa y con más ajo.
Esta pasta turca de yogur es la quintaesencia del meze: fría, con ajo y con un claro protagonismo del pepino, que aporta alivio frente a los platos picantes a la parrilla. Es más espesa y con más carácter que el tzatziki clásico, por lo que se agarra muy bien al pan y no se escurre de los bastones de verdura. Es una forma sencilla de aportar en pocos minutos un toque mediterráneo a la mesa.
Consejos del chef
Lo más importante es escurrir muy bien el pepino: si dejas demasiado jugo, al cabo de una hora en la nevera la pasta se convertirá en sopa. Elige un yogur realmente espeso y, si el tuyo es más líquido, pásalo antes 15–20 minutos por un colador con gasa para que escurra el exceso de suero. Añade el ajo poco a poco: tras una hora de reposo en frío su sabor se intensifica, así que es mejor no pasarse desde el principio.
Sugerencias de servicio
Sirve esta pasta con pita caliente, baguette fresca o como dip para zanahorias, pimiento y pepino; funciona de maravilla en noches con amigos acompañando una tabla de aperitivos. En verano la pongo junto a brochetas a la parrilla y salchichas picantes, porque suaviza el picante y refresca agradablemente. Para beber, combina con vino blanco ligero, limonada casera o simplemente agua con mucho hielo y limón.
Ingredientes
- yogur griego espeso, natural - 400 g
- pepino largo, fresco - 1 pieza
- ajo o más, si te gusta un sabor intenso - 2 dientes
- aceite de oliva más un poco para rociar por encima - 1 cucharada
- sal o al gusto - 0.5 cucharaditas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
- eneldo fresco finamente picado, opcional - 1 cucharada
- menta fresca finamente picada, opcional - 1 cucharada
Preparación
- Lava el pepino y, si la piel es dura, pélalo parcialmente o por completo. Rállalo con un rallador de agujeros grandes en un bol.
- Añade al pepino una pizca de sal, mezcla y deja reposar 5–10 minutos para que suelte agua. Después exprímelo bien con las manos o a través de un colador para que la pasta no quede aguada.
- Pica el ajo muy finamente o pásalo por un prensador.
- Pon el yogur en un bol, añade el pepino bien escurrido, el ajo, el aceite de oliva, la sal, la pimienta y el eneldo y la menta picados, si los usas.
- Mezcla todo muy bien, prueba y, si es necesario, ajusta con más sal o ajo.
- Pasa la pasta a un cuenco, rocía con un chorrito de aceite de oliva por encima y métela en la nevera al menos 20–30 minutos para que los sabores se integren.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas en 1–2 días. Si suelta algo de líquido, simplemente remueve antes de servir; si hace falta, refuerza el sabor con un poco de sal, ajo o hierbas frescas.