Pan de plátano dulce con nueces Recipe
Un pan de plátano húmedo y aromático que se parece más a un bizcocho que a un pan, lleno de trocitos de plátano y nueces crujientes. En Estados Unidos es una forma clásica de aprovechar los plátanos muy maduros que ya nadie quiere comer crudos. El sabor es dulce, ligeramente acaramelado, con una nota marcada de plátano y vainilla.
El pan de plátano con nueces es una forma muy típica estadounidense de rescatar plátanos muy maduros y convertirlos en un bizcocho húmedo y aromático. El sabor dulce y ligeramente acaramelado del plátano se combina aquí con trocitos crujientes de nuez y un toque de vainilla, de modo que cada rebanada sabe a postre para acompañar el café. Es un horneado que se mantiene tierno y jugoso durante varios días, por lo que aguanta muy bien el almacenamiento y el ir “picando un trocito” de vez en cuando.
Por qué funciona esta versión
- Los plátanos muy maduros aportan dulzor natural y jugosidad sin necesidad de demasiada grasa.
- La combinación de levadura química y bicarbonato hace que esta masa densa de plátano suba bien.
- Mezclar la masa solo brevemente después de añadir la harina mantiene el pan tierno en lugar de gomoso.
- Las nueces añadidas al final conservan su textura crujiente y no se hunden del todo en el fondo.
Consejos del chef
Para este pan utiliza plátanos realmente muy maduros, incluso muy marrones; cuanto más “agotados”, mejor aroma y dulzor. Después de mezclar los ingredientes secos con los húmedos, remueve solo hasta que desaparezca la harina; si mezclas demasiado, el bizcocho quedará denso y gomoso. Al final del horneado, controla el centro con un palillo: si la superficie se dora rápido pero el interior sigue crudo, cubre el molde holgadamente con papel de aluminio.
Sugerencias de servicio
Este pan está delicioso en el desayuno con una taza de café solo o té, untado con un poco de mantequilla de cacahuete o yogur natural. Para una merienda con café puedes servirlo cortado en pequeños rectángulos, como si fuera brownie: los invitados suelen repetir. También funciona muy bien como tentempié dulce para el táper del trabajo o del colegio, porque no se desmigaja tanto como los bizcochos muy delicados.
A tener en cuenta
- No viertas la mantequilla caliente sobre los huevos, porque podrían cuajarse; debe estar templada, pero no quemar.
- Mezclar demasiado tiempo después de añadir la harina desarrollará el gluten y el pan quedará apelmazado.
- Si el centro sigue crudo y la superficie ya está muy oscura, cubre el molde holgadamente con papel de aluminio.
- No cortes el pan todavía caliente: se deshace con facilidad y pierde jugosidad por el vapor que se escapa.
Sustituciones
- Puedes sustituir el azúcar blanco por azúcar moreno; el pan quedará más oscuro y con un sabor más acaramelado.
- La mantequilla se puede cambiar por un aceite vegetal de sabor neutro; la textura será algo más ligera.
- Las nueces se pueden sustituir por nueces pacanas, avellanas o láminas de almendra.
Ingredientes
- plátanos muy maduros, con manchas marrones en la piel - 3 piezas
- harina de trigo - 220 g
- azúcar - 120 g
- huevo a temperatura ambiente - 2 piezas
- mantequilla derretida y templada - 80 g
- levadura química en polvo - 1.5 cucharaditas
- bicarbonato de sodio - 0.5 cucharaditas
- sal - 0.25 cucharaditas
- extracto de vainilla - 1 cucharadita
- nueces picadas en trozos grandes - 60 g
Preparación
- Precalienta el horno a 175°C con calor arriba y abajo. Forra un molde tipo plum cake de unos 22–25 cm de largo con papel de horno o úntalo muy bien con mantequilla y espolvorea con harina, también los laterales, para que la masa no se pegue.
- Pon los plátanos en un bol grande y aplástalos con un tenedor hasta obtener un puré con algunos trocitos pequeños. La mezcla debe quedar espesa y cremosa, no totalmente líquida como un batido.
- Añade a los plátanos el azúcar, los huevos, la mantequilla derretida y ligeramente templada y el extracto de vainilla. Mezcla con una varilla hasta obtener una masa homogénea y algo aireada, sin vetas visibles de grasa.
- En otro bol combina la harina, la levadura química, el bicarbonato y la sal, deshaciendo bien los posibles grumos con una cuchara o varilla para que los gasificantes se repartan de manera uniforme.
- Vierte los ingredientes secos sobre los húmedos y mezcla suavemente con una cuchara solo hasta que no se vea harina seca. La masa debe quedar algo grumosa y espesa, no lisa como la de un bizcocho.
- Añade las nueces picadas y mezcla brevemente para distribuirlas de forma uniforme. La masa debe mantener claramente la forma y caer lentamente de la cuchara.
- Vierte la masa espesa en el molde preparado y alisa la superficie con una cuchara. Si quieres, espolvorea por encima unas cuantas nueces más como decoración y para aportar más crujiente.
- Hornea durante 50–55 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y un palillo insertado en el centro salga seco o con unas pocas migas húmedas, pero sin masa cruda.
- Saca el molde del horno y deja reposar 10 minutos, hasta que el pan pierda algo de vapor y se separe ligeramente de las paredes. Después, desmóldalo y déjalo enfriar sobre una rejilla.
- Corta solo cuando esté casi completamente frío: el pan templado es muy blando y puede desmigarse, mientras que en frío se obtienen rebanadas uniformes con una miga jugosa y compacta.
Conservación
No hay información de conservación disponible para este plato.
Horneo este pan siempre que veo tres plátanos muy marrones en la encimera y sé que nadie va a tocarlos; enseguida duplico la cantidad y congelo uno de los moldes para una semana “de crisis”. A menudo también me llevo unas cuantas rebanadas en viajes largos en tren, porque soportan bien el transporte y sacian durante mucho tiempo.