Muslos de pollo al horno al estilo alemán (Hähnchenschenkel) Recipe
Muslos de pollo al horno en un adobo de hierbas, un plato que en Alemania aparece a menudo en la mesa como comida rápida entre semana. Recuerdan un poco a los pollos asados de los bistrós franceses, pero las especias son más herbales que cargadas de ajo. Es de esos platos de “meter al horno y olvidarse un rato”, mientras preparas unas patatas o una ensalada.
Estos muslos de pollo al estilo alemán son la quintaesencia de una comida sencilla de diario en los hogares alemanes: mínimo trabajo, máximo sabor y una piel bien dorada. El adobo de hierbas con tomillo y mejorana les da ese carácter típico de los Imbiss y panaderías alemanas, donde el pollo asado se huele ya desde la puerta. La ligera nota de limón combinada con el pimentón hace que la carne quede jugosa, aromática y con un punto muy casero.
Consejos del chef
Seca muy bien los muslos antes de marinarlos: así la piel no se cuece, sino que realmente se dora. Asegúrate de que el horno esté bien precalentado y de que la bandeja no esté demasiado llena, porque si no la carne empezará a cocerse en su propio jugo. Si no tienes termómetro, pincha la parte más gruesa junto al hueso: el jugo debe ser transparente, sin tono rosado.
Sugerencias de servicio
Para un estilo bien alemán, sírvelos con patatas cocidas y una ensalada sencilla de pepino o mezcla de hojas con un aliño ligero de vinagreta. Para beber, combina muy bien con una cerveza rubia tipo pils o un vino blanco ligeramente seco, por ejemplo un Riesling del Mosela. Es una comida muy práctica para días laborables ajetreados o un plato “de emergencia” cuando, después del trabajo, llegan amigos y necesitas algo que prácticamente se haga solo en el horno.
Ingredientes
- muslo de pollo - 8 pieza
- aceite vegetal - 3 cucharadas
- ajo - 3 diente
- pimentón dulce - 2 cucharaditas
- tomillo - 1 cucharadita
- mejorana - 1 cucharadita
- zumo de limón - 1 cucharada
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Enjuaga los muslos de pollo bajo agua fría y sécalos muy bien con papel de cocina. Si quedan restos de plumas en la piel, retíralos con unas pinzas o un cuchillo pequeño.
- Pela el ajo y pícalo muy fino o pásalo por un prensador.
- En un cuenco mezcla el aceite, el zumo de limón, el pimentón dulce, el tomillo, la mejorana, el ajo, la sal y la pimienta. Obtendrás una pasta espesa y aromática.
- Unta cada muslo de pollo a conciencia con la marinada, procurando frotarla también bajo la piel para que la carne tome mejor el sabor.
- Coloca los muslos con la piel hacia arriba en una bandeja forrada con papel de hornear o en una fuente apta para horno. Deja reposar al menos 15 minutos a temperatura ambiente o hasta 2 horas en la nevera, si tienes tiempo.
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Introduce la bandeja con los muslos en el horno caliente.
- Hornea de 40 a 45 minutos, hasta que la piel esté bien dorada y crujiente y, al pinchar la parte más gruesa del muslo, salga un jugo transparente.
- Si quieres una piel aún más crujiente, en los últimos 5 minutos enciende la función grill o sube la temperatura a 220°C, vigilando que la carne no se queme.
- Saca los muslos del horno y déjalos reposar 5 minutos para que los jugos se asienten en la carne, luego sirve.
Conservación
Los muslos asados fríos saben muy bien al día siguiente. Guarda la carne deshuesada en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días; puedes usarla en ensaladas, bocadillos o salteados rápidos con verduras.