Huevos al horno en salsa de tomate con salchicha Recipe
Los huevos al horno en salsa de tomate con salchicha son un desayuno o cena contundente al estilo polaco, algo parecido a la shakshuka, pero con salchicha ahumada y mejorana. Ideal cuando quieres aprovechar restos de pan: basta con mojarlo en la salsa espesa y comer directamente de la sartén.
Los huevos al horno en salsa de tomate con salchicha son la respuesta casera polaca a la shakshuka: en lugar de comino y cilantro aparecen salchicha ahumada, mejorana y ajo. La salsa de tomate espesa y ligeramente picante seduce con su aroma, y los huevos se cuajan suavemente, quedando líquidos por dentro, lo que crea un gran contraste de texturas. Es un plato que combina la informalidad del desayuno con un contenido contundente “de salchicha” que sacia perfectamente también en la cena.
Consejos del chef
Dora bien la salchicha en la sartén hasta que suelte grasa y se tueste ligeramente: esa grasa es la que da profundidad de sabor a la salsa. Casca los huevos sobre la salsa ya algo espesa y luego no remuevas; tapa la sartén y vigila que las claras estén cuajadas mientras las yemas siguen tiernas: suele tardar 5–8 minutos a fuego bajo. Ten cuidado de no salar demasiado la salsa al principio, porque la salchicha y los tomates en conserva suelen ser ya bastante sabrosos.
Sugerencias de servicio
Sirve directamente en la sartén, preferiblemente de hierro fundido o profunda, junto con un cuenco de pan cortado: van de maravilla los panecillos de ayer o restos de pan que se pueden tostar en la salsa. Este plato triunfa en un desayuno tardío y perezoso de fin de semana o como cena rápida y caliente después de volver del entrenamiento. Para beber combina bien con té negro con limón, café fuerte o, por la noche, un vaso de cerveza rubia.
Ingredientes
- huevos - 4 pieza
- salchicha campesina o de Silesia (cortada en medias rodajas) - 120 g
- cebolla (pequeña) - 1 pieza
- ajo - 1 diente
- tomates troceados en conserva (1 lata) - 400 g
- concentrado de tomate - 1 cucharada
- aceite - 1 cucharada
- mejorana seca - 1 cucharadita
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- pimentón picante (o más al gusto) - 0.25 cucharaditas
- sal (al gusto)
- pimienta (al gusto)
- perejil (picado, para servir) - 2 cucharadas
Preparación
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo fino. Corta la salchicha en medias rodajas.
- En una sartén mediana de fondo grueso calienta el aceite a fuego medio. Añade la salchicha y fríe 3–4 minutos, hasta que se dore ligeramente y suelte grasa.
- Añade la cebolla y sofríe otros 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente.
- Añade el ajo y fríe unos 30 segundos, hasta que empiece a desprender un aroma intenso.
- Incorpora el pimentón dulce, el pimentón picante y la mejorana, y mezcla rápidamente para que las especias se unan a la grasa sin quemarse.
- Añade los tomates de lata y el concentrado de tomate. Mezcla, salpimienta y cocina a fuego medio 8–10 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente. Si está demasiado ácida, puedes añadir una pizca de azúcar.
- Con una cuchara haz 4 pequeños huecos en la salsa. Casca un huevo en cada hueco, procurando no romper la yema.
- Tapa la sartén y cocina a fuego lento 5–7 minutos, hasta que las claras cuajen y las yemas queden ligeramente líquidas (o más tiempo si las prefieres completamente cuajadas).
- Espolvorea el plato con perejil picado y sirve de inmediato, preferiblemente con pan para mojar en la salsa.
Conservación
Las sobras saben mejor recalentadas suavemente en la sartén, tapadas, a fuego muy bajo, para no sobrecocer los huevos. Guarda el plato en la nevera en un recipiente hermético hasta 1 día; no se recomienda congelarlo por la textura de los huevos.