Alitas de pollo al horno con pimentón y limón al estilo español Recipe
Estas jugosas alitas al horno con pimentón ahumado, ajo y limón recuerdan a las tapas de bar que se piden para compartir con amigos. La piel queda ligeramente crujiente, la carne tierna y el sabor combina el pimentón ahumado con el toque fresco del limón. Ideales para una noche de película o para ver el partido en casa.
Estas alitas tienen el ambiente de los bares de tapas españoles: mucho pimentón ahumado, limón y romero crean un sabor intenso y ligeramente ahumado que invita a comer con las manos. La piel se vuelve agradablemente crujiente al hornearse y el limón aporta frescor, de modo que el plato no resulta pesado a pesar de la generosa ración de carne. Es justo ese tipo de picoteo que desaparece de la bandeja antes de llegar al plato.
Consejos del chef
Seca las alitas realmente bien antes de marinarlas: es la clave para conseguir una piel crujiente; de lo contrario se cocerán en su propio jugo en lugar de asarse. Si tienes tiempo, marina la carne por la mañana para verla por la noche durante el partido: tras varias horas en la nevera las especias penetran mejor y el sabor es más completo. Vigila el color de la piel al final del horneado: debe quedar bien dorada, con los bordes tostados pero sin quemarse, así que en los últimos 5 minutos es mejor prestar atención al horno que al teléfono.
Sugerencias de servicio
Sírvelas directamente del horno en una bandeja grande o tabla, con gajos de limón y un cuenco de alioli o de dip de yogur con ajo para mojar. Combinan muy bien con un tinto joven español (por ejemplo, un Rioja joven) o con cerveza bien fría cuando invitas a amigos a ver la Champions. Para un ambiente más de tapas, añade un cuenco de aceitunas, pimientos asados y una baguette fresca para que cada uno se prepare sus propios montaditos.
Ingredientes
- alitas de pollo cortadas por las articulaciones, se pueden retirar las puntas - 1 kg
- ajo triturado con un prensador de ajos - 4 dientes
- pimentón ahumado dulce o agridulce - 2 cucharaditas
- pimentón picante opcional, para dar picor - 0.5 cucharaditas
- zumo de limón recién exprimido - 2 cucharadas
- piel de limón rallada solo la parte amarilla - 1 cucharadita
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- sal rasera, para la marinada - 1 cucharadita
- pimienta negra recién molida - 0.5 cucharaditas
- romero hojitas secas o fresco, finamente picado - 1 cucharadita
Preparación
- Lava las alitas y sécalas muy bien con papel de cocina. Si tienen puntas largas, córtalas por la articulación con un cuchillo.
- En un bol grande mezcla el aceite de oliva, el zumo y la piel de limón rallada, el ajo prensado, el pimentón ahumado, el pimentón picante, la sal, la pimienta y el romero hasta obtener una marinada espesa.
- Añade las alitas al bol con la marinada y embadúrnalas bien, preferiblemente con las manos, para que las especias lleguen a todas partes. Cubre y deja reposar al menos 20 minutos, y mejor aún 2–3 horas en la nevera.
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de horno y coloca las alitas en una sola capa, con la piel hacia arriba.
- Hornea de 35 a 40 minutos, hasta que la piel esté bien dorada y crujiente y la carne junto al hueso ya no esté rosada. A mitad de la cocción puedes dar la vuelta a las alitas para que se doren de forma uniforme.
- Al sacarlas del horno, deja reposar las alitas 5 minutos para que los jugos se asienten. Sirve bien calientes.
Conservación
Guarda las alitas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Puedes recalentarlas en el horno a 180°C durante unos 10–15 minutos para que la piel vuelva a quedar algo crujiente, o comerlas frías como aperitivo.