Cazuela española de arroz, pollo y limón Recipe
Esta cazuela recuerda a una paella simplificada hecha al horno, pero con una marcada nota de limón. En los hogares españoles, platos como este suelen llegar a la mesa los domingos, cuando la familia se reúne para comer y hay que alimentar a varias personas con una sola fuente grande. El sabor es ligero y cítrico, pero a la vez saciante gracias al arroz y los trozos de pollo.
Esta cazuela española de arroz, pollo y limón recuerda a una paella llevada al horno: es colorida gracias al pimiento y los guisantes, huele a pimentón ahumado y el limón le aporta frescura. En lugar de vigilar la sartén, todo se cocina tranquilamente en una sola fuente grande, algo que en las casas españolas funciona de maravilla para los almuerzos familiares de domingo. El arroz absorbe el caldo con limón, de modo que el plato resulta a la vez ligero de sabor y muy saciante.
Consejos del chef
Dora bien el pollo en la sartén antes de hornear: esos bordes tostados aportan muchísimo sabor al conjunto. Una vez que añadas el caldo al arroz, no lo remuevas, solo agita ligeramente la fuente; si lo mezclas, el arroz puede cocerse de forma desigual y quedar pastoso. Ralla solo la parte amarilla de la piel del limón, porque la parte blanca (albedo) aporta amargor y puede dominar el delicado sabor del caldo.
Sugerencias de servicio
Sirve la cazuela directamente en la fuente de horno, con cuartos de limón adicionales para que cada comensal pueda ajustar el punto cítrico a su gusto. Acompaña con una ensalada sencilla de tomate con aceite de oliva y un poco de cebolla morada, y una copa de vino blanco seco, por ejemplo un verdejo. Es un plato perfecto para el almuerzo de domingo después de una escapada matutina: lo dejas todo preparado antes y, al volver, solo tienes que meterlo en el horno.
Ingredientes
- arroz - 250 g
- muslos de pollo deshuesados o contramuslos - 400 g
- caldo de pollo - 700 ml
- limón - 1 pieza
- pimiento - 1 pieza
- guisantes verdes - 100 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- pimentón ahumado - 1 cucharadita
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- sal
- pimienta
- perejil fresco picado - 2 cucharadas
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Corta el pollo en dados grandes (aprox. 3 cm), espolvorea con sal, pimienta y la mitad del pimentón ahumado.
- Pela la cebolla y pícalo en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo muy fino. Limpia el pimiento de semillas y córtalo en tiras.
- En una sartén grande calienta 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Añade el pollo y fríe 5–6 minutos, hasta que se dore por fuera. Pasa la carne a una fuente apta para horno.
- En la misma sartén añade 1 cucharada de aceite, incorpora la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente. Añade el ajo y sofríe 30 segundos más, removiendo.
- Añade el arroz a la sartén, incorpora el resto del pimentón ahumado y sofríe 1–2 minutos, removiendo, hasta que cada grano se impregne de grasa y se caliente ligeramente.
- Pasa el arroz con la cebolla a la fuente de horno, repartiéndolo de forma uniforme entre los trozos de pollo. Añade las tiras de pimiento y los guisantes congelados.
- Lava bien el limón, ralla finamente la piel (solo la parte amarilla) y exprime el zumo en un cuenco, retirando las semillas. Mezcla la ralladura y el zumo con el caldo.
- Vierte el caldo con limón sobre el contenido de la fuente de horno, de manera que el arroz quede completamente cubierto de líquido. Agita suavemente la fuente para que el líquido llegue a todas partes, pero no remuevas con cuchara.
- Cubre la fuente con tapa o papel de aluminio y hornea 25 minutos. Pasado este tiempo, destapa y hornea 10–15 minutos más, hasta que el arroz haya absorbido el líquido y la superficie se dore ligeramente.
- Al sacar del horno, deja reposar la cazuela 5 minutos para que el arroz "descanse". Espolvorea con perejil picado y sirve con cuartos de limón adicionales si te gusta un sabor cítrico más intenso.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 1–2 días. Caliéntalas bien antes de comer; si el arroz está muy seco, añade un poco de caldo o agua al recalentarlo.