Pastel griego de pollo, arroz y limón Recipe
Este pastel al horno combina pollo jugoso, arroz y un caldo aromatizado con limón y hierbas en una sola fuente. En las casas griegas se preparan platos similares cuando hay que alimentar a toda la familia con algo sencillo pero lleno de aroma. Es una comida cómoda de horno: lo preparas todo en una sola fuente y esperas a que la cocina se llene del olor a orégano.
Este pastel es la esencia del "one pot" griego: el arroz se cuece directamente en el caldo con limón y hierbas bajo el pollo, absorbiendo todo su sabor y sus jugos. La combinación de la piel y el zumo de limón con el orégano aporta un aroma fresco pero a la vez muy reconfortante que llena toda la cocina. Es un plato que realmente alimenta a toda la familia desde una sola fuente, sin necesidad de cocer ollas aparte de arroz o salsa.
Consejos del chef
Es fundamental enjuagar bien el arroz hasta que el agua esté casi clara; de lo contrario, el pastel puede quedar demasiado compacto y pegajoso. Dora los muslos lo suficiente para que la piel esté dorada y ligeramente crujiente, porque en el horno solo terminarán de hacerse y ya no se dorarán tanto. Si después de hornear ves que el arroz está aún un poco duro y el líquido casi ha desaparecido, añade unas cucharadas de caldo caliente, cubre la fuente y vuelve a meterla en el horno 5–10 minutos más.
Sugerencias de servicio
Sirve el pastel con una sencilla ensalada de pepino, tomate y cebolla roja aliñada con aceite de oliva: las verduras frescas equilibran muy bien el arroz al limón. Para beber, va bien un vino blanco ligero o una limonada casera, especialmente si sirves este plato en una comida familiar de sábado. En mi casa este pastel suele salvar la situación cuando espero invitados con niños: pongo una gran fuente en la mesa y cada uno se sirve la cantidad que quiere.
Ingredientes
- muslos de pollo con piel y hueso o sin, según prefieras - 4 piezas
- arroz blanco, de grano largo, enjuagado - 200 g
- caldo de pollo o de verduras - 450 ml
- zumo de limón recién exprimido - 3 cucharadas
- piel de limón rallada finamente rallada, solo la parte amarilla - 1 cucharadita
- cebolla cortada en dados pequeños - 1 pieza
- ajo finamente picado - 3 dientes
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- mantequilla opcional, para dar sabor - 15 g
- orégano seco - 1.5 cucharaditas
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- sal o al gusto - 1 cucharadita
- pimienta negra - 0.5 cucharaditas
- perejil perejil fresco picado para espolvorear - 2 cucharadas
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Enjuaga el arroz en un colador bajo el grifo hasta que el agua salga casi transparente para eliminar el exceso de almidón.
- Seca los muslos de pollo con papel de cocina. Espolvoréalos por ambos lados con sal, pimienta, pimentón y la mitad del orégano, masajeando ligeramente las especias en la carne.
- En una sartén grande calienta 2 cucharadas de aceite a fuego medio-alto. Dora los muslos por ambos lados durante 3–4 minutos, hasta que la piel (si la tienen) esté dorada. No hace falta que se cocinen por dentro, terminarán de hacerse en el horno.
- Pasa los muslos a un plato. En la misma sartén añade la cucharada de aceite restante, incorpora la cebolla picada y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva translúcida. Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más.
- Agrega el arroz enjuagado a la sartén, mezcla con la cebolla y el ajo y sofríe 1–2 minutos, hasta que cada grano quede ligeramente cubierto de grasa.
- Vierte el caldo, el zumo de limón, añade la piel de limón rallada, el resto del orégano y, si lo usas, la mantequilla. Lleva a ebullición suave, prueba y ajusta de sal si es necesario.
- Pasa el contenido de la sartén a una fuente apta para horno. Reparte el arroz en una capa uniforme. Coloca encima los muslos dorados con la piel hacia arriba.
- Cubre la fuente con tapa o con papel de aluminio y hornea en el horno precalentado durante 25 minutos.
- Pasados 25 minutos, retira la tapa y hornea otros 15–20 minutos, hasta que el arroz haya absorbido el líquido y el pollo esté completamente hecho: al pincharlo debe salir un jugo transparente.
- Al sacar del horno, deja reposar el pastel 5–10 minutos para que el arroz "descanse" y deje de cocinarse. Espolvorea con perejil fresco picado y sirve.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Para recalentar, añade si hace falta unas cucharadas de caldo o agua para que el arroz no quede demasiado seco y calienta en el horno o en el microondas.