Gratinado alemán de pasta con verduras Gemüsenudelauflauf Recipe
Este gratinado de pasta con verduras vegetariano es un éxito casero en muchas familias alemanas, especialmente cuando hay que aprovechar restos de verduras de la nevera. Es colorido, saciante y de sabor suave, por lo que también les gusta a los niños. Recuerda un poco a una lasaña italiana sin carne, pero se prepara más rápido y sin salsas complicadas.
Este gratinado de pasta alemán es la quintaesencia de la cocina casera del norte de Europa: sencillo, económico y pensado para aprovechar lo que haya en la nevera. Combina una salsa cremosa de nata con una buena cantidad de verduras, así que sabe a comida reconfortante pero sigue siendo bastante ligero. Las notas herbales del orégano y el queso gratinado de la superficie hacen que recuerde un poco a la lasaña, solo que en una versión cotidiana mucho menos complicada.
Consejos del chef
Es imprescindible cocer la pasta menos tiempo que el indicado en el envase, porque en el horno seguirá cocinándose: si está al dente o ligeramente dura, tras el horneado alcanzará la textura perfecta en lugar de deshacerse. No saltees las verduras demasiado tiempo: deben ablandarse ligeramente pero seguir firmes; una buena referencia es el momento en que la zanahoria empieza a dejarse pinchar fácilmente con la punta del cuchillo. Antes de verter la salsa de nata, pruébala en crudo y sazona un poco más de lo que te pide la intuición: la pasta y las verduras “absorberán” parte de los condimentos durante el horneado.
Sugerencias de servicio
El gratinado es perfecto como comida rápida de un solo plato después del trabajo, servido con una ensalada sencilla con vinagreta o un pepinillo fermentado para equilibrar la cremosidad. Para beber combina bien con un vino blanco ligeramente seco (por ejemplo, riesling o pinot blanc) o simplemente agua fría con limón y menta. También es un plato práctico para reuniones familiares o ver un partido: puedes servirlo directamente en la fuente de horno y cada uno se sirve con una cuchara.
Ingredientes
- pasta - 300 g
- brócoli - 250 g
- zanahoria - 2 pieza
- pimiento - 1 pieza
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 1 diente
- nata para cocinar - 200 ml
- leche - 100 ml
- queso amarillo rallado - 120 g
- aceite - 1 cucharada
- orégano - 1 cucharadita
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Cuece la pasta en abundante agua con sal 2 minutos menos de lo que indica el envase. Escurre y reserva.
- Separa el brócoli en ramilletes pequeños, pela el tallo y córtalo en láminas finas. Pela la zanahoria y córtala en medias lunas finas. Limpia el pimiento de semillas y córtalo en tiras.
- Pela la cebolla y pícalo fino, pica el ajo muy fino.
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande.
- Añade la zanahoria y el brócoli, sofríe 5 minutos removiendo. Después añade el pimiento y el ajo, y sofríe otros 3–4 minutos, hasta que las verduras se ablanden ligeramente pero sigan firmes.
- En un bol mezcla la nata, la leche, el orégano, la sal y la pimienta. Prueba: la salsa debe estar claramente sazonada.
- En un bol grande pon la pasta cocida, añade las verduras salteadas y la mitad del queso rallado. Vierte la salsa de nata y mezcla todo bien pero con cuidado.
- Pasa la mezcla a una fuente apta para horno, alisa la superficie y espolvorea con el resto del queso.
- Introduce en el horno precalentado a 180°C (calor arriba y abajo) y hornea 25–30 minutos, hasta que el queso de la superficie se derrita y se dore ligeramente.
- Tras sacar del horno, espera 5–10 minutos antes de cortar porciones para que el gratinado se asiente un poco.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Recalienta en el horno tapado con papel de aluminio o en el microondas. También puedes congelar porciones individuales hasta 2 meses; descongela en la nevera y vuelve a calentar bien antes de servir.