Gulasch alemán de pollo con pimiento (Hähnchen-Paprika-Gulasch) Recipe
Este gulasch alemán de pollo con pimiento es una versión más ligera de los guisos contundentes de carne, muy popular en la cocina casera entre semana. Recuerda un poco al paprikash húngaro, pero la salsa es más suave y a menudo se sirve con pasta o arroz. Es perfecto como comida rápida para toda la familia, porque la carne de pollo se ablanda mucho más rápido que la ternera.
Este gulasch alemán de pollo con pimiento combina la ligereza de la carne de ave con una salsa profunda de tomate y pimentón que recuerda a una comida casera entre semana. La nata suave equilibra el picante de las especias y aporta a la salsa una textura sedosa, de modo que el plato resulta reconfortante pero no excesivamente pesado. Es un gran ejemplo de cómo la cocina alemana adapta las inspiraciones húngaras a una preparación rápida y familiar.
Consejos del chef
Vigila que el pimentón en polvo no se queme en la sartén: añádelo justo antes de verter el líquido y remueve sin parar; de lo contrario, la salsa quedará amarga. Si tu sartén es pequeña, dora el pollo en tandas para que la carne se dore de verdad y no se cueza en su propio jugo. Si la salsa queda demasiado líquida, déjala unos minutos más sin tapa para que espese de forma natural en lugar de espesarla con harina.
Sugerencias de servicio
Suelo servir este gulasch con pasta corta (espirales o penne), que atrapa muy bien la salsa, pero también funciona estupendamente con arroz esponjoso o bulgur. Para beber combina con vino blanco ligeramente frío, por ejemplo un riesling semiseco, o simplemente un vaso de agua con limón en una comida familiar. Es un plato ideal para los días en que todos vuelven tarde a casa: basta una sola olla y 30–40 minutos para alimentar a toda la familia.
Ingredientes
- pechuga de pollo - 700 g
- pimiento - 2 pieza
- pimiento - 1 pieza
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 2 diente
- tomates en conserva - 400 g
- caldo - 250 ml
- nata para cocinar - 100 ml
- pimentón dulce - 2 cucharadita
- pimentón picante - 0.25 cucharadita
- aceite - 2 cucharada
- sal
- pimienta negra
- perejil fresco picado - 2 cucharada
Preparación
- Lava, seca y corta la pechuga de pollo en dados del tamaño de un bocado. Espolvorea ligeramente con sal y pimienta.
- Limpia los pimientos de las semillas y córtalos en tiras, pica la cebolla en dados pequeños y pica finamente el ajo.
- Calienta el aceite en una sartén grande o en una olla ancha a fuego medio-alto. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y quede translúcida, pero sin que llegue a dorarse.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Incorpora los trozos de pollo y fríelos 5–7 minutos, removiendo, hasta que la carne pierda el color rosado crudo por todos los lados y se dore ligeramente.
- Añade el pimentón dulce y el picante, mezcla rápidamente y sofríe 30 segundos más, procurando que las especias no se quemen.
- Agrega el pimiento cortado, mezcla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande ligeramente.
- Vierte los tomates en conserva y el caldo, mezcla bien. Lleva a ebullición, baja el fuego a medio y cocina destapado 15–20 minutos, hasta que la salsa espese visiblemente.
- Mezcla la nata en una taza con unas cucharadas de la salsa caliente de la sartén para templarla y luego viértela en el gulasch, removiendo constantemente. Cocina 2–3 minutos más, sin dejar que hierva con fuerza.
- Rectifica de sal y pimienta al gusto. Al final espolvorea con el perejil picado y mezcla suavemente.
- Sirve el gulasch bien caliente con tu acompañamiento favorito: pasta, arroz o pan.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Calienta suavemente a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando; si la salsa se ha espesado demasiado, añade un poco de agua o caldo. También puedes congelar el gulasch (sin pasta ni arroz) hasta 3 meses y descongelarlo lentamente en la nevera antes de recalentar.