Gachas de arroz coreanas con manzana y canela Recipe
Son unas gachas espesas y cremosas a base de arroz, cocidas lentamente con manzana y canela, que combinan la idea coreana del arroz «juk» con los sabores europeos de una tarta de manzana. En Corea las gachas de arroz se sirven a menudo para el desayuno o una cena ligera, especialmente a personas cansadas o resfriadas. Esta versión es suavemente dulce y reconfortante, ideal para una mañana fresca.
Combina la tradición coreana de las gachas de arroz «juk» con los sabores familiares de manzana y canela, creando un desayuno suave para el estómago, nutritivo y reconfortante, perfecto para días fríos o cuando necesitas algo ligero pero saciante.
Consejos del chef
Remueve el arroz con frecuencia durante la cocción lenta: así se libera más almidón y las gachas quedan especialmente cremosas sin necesidad de añadir mucha grasa. Si usas arroz de grano corto, la textura será aún más parecida a la del juk coreano.
Sugerencias de servicio
Sirve las gachas muy calientes, con un chorrito extra de leche por encima, más canela y unas rodajas finas de manzana fresca. Puedes añadir también unas semillas de chía o lino molido para aumentar el aporte de fibra.
Ingredientes
- arroz - 100 g
- agua - 400 ml
- manzana - 1 pieza
- leche - 150 ml
- miel - 1.5 cucharada
- canela - 0.5 cucharadita
- sal - 1 pizca
- nueces nueces de nogal - 2 cucharada
- pasas - 1 cucharada
Preparación
- Lava el arroz varias veces bajo agua fría hasta que el agua esté casi transparente. Escurre en un colador.
- Lava la manzana, retira el corazón y córtala en dados pequeños. Si la piel es dura, puedes pelarla.
- Pon el arroz en una olla, añade el agua y una pizca de sal. Lleva a ebullición y luego baja el fuego al mínimo.
- Cuece el arroz a fuego muy lento durante 20–25 minutos, removiendo a menudo, hasta que los granos estén muy blandos y parte del agua se haya absorbido. Si el arroz empieza a pegarse, añade un poco más de agua.
- Añade a la olla la leche, la manzana, la canela y las pasas. Mezcla y cuece otros 10 minutos a fuego lento, removiendo cada pocos minutos, hasta que las gachas estén espesas y cremosas.
- Retira la olla del fuego, añade la miel y mezcla bien. Prueba y, si es necesario, endulza un poco más a tu gusto.
- Pica groseramente las nueces. Reparte las gachas en cuencos y espolvorea con las nueces y un poco más de canela por encima.
Conservación
Guarda las gachas enfriadas en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Al recalentar, añade un poco de leche o agua, mezcla y calienta suavemente, removiendo, hasta que vuelvan a quedar cremosas.
Me gusta preparar esta receta en días lluviosos: el aroma de la manzana y la canela que llena la cocina recuerda a una tarta recién horneada, pero en una versión más ligera y apta incluso para un desayuno rápido.