Ensalada turca de calabaza asada con yogur y menta Recipe
Es una ensalada ligera de calabaza asada, yogur y menta fresca, que combina el dulzor de la verdura con una salsa ácida. En Turquía aparecen platos similares en otoño, cuando la calabaza es barata y está disponible en todas partes. La ensalada es delicada, refrescante y funciona muy bien como acompañamiento de carnes o como cena ligera por sí sola.
Esta ensalada de calabaza asada, yogur y menta combina el típico amor turco por las verduras en salsa de yogur con el sabor otoñal de la calabaza. El dulzor de los trozos de calabaza asada contrasta con el yogur de limón y menta y las nueces crujientes, creando un plato a la vez ligero y saciante. Es exactamente el tipo de mezze que en Turquía llega a la mesa cuando la calabaza está en plena temporada y se amontona en grandes pilas en las fruterías.
Consejos del chef
No tengas prisa al asar la calabaza: deja que se caramelice ligeramente en los bordes, así la ensalada adquiere un aroma más profundo y a fruto seco. Añade el yogur a la calabaza cuando esté templada, no caliente, para que la salsa no se corte ni se vuelva aguada. Tuesta las nueces en una sartén seca hasta que realmente empiecen a desprender un aroma intenso: es el momento en el que su sabor se potencia al máximo.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada como acompañamiento de pollo a la parrilla, pescado o brochetas: suaviza muy bien las carnes más picantes. También funciona como cena más ligera con una rebanada de baguette crujiente o un pan plano, especialmente después de un día pesado de oficina. En una fiesta de tipo “trae algo para compartir” queda muy vistosa en una fuente grande, espolvoreada con más menta y nueces.
Ingredientes
- calabaza pelada y sin semillas - 600 g
- yogur natural - 200 g
- ajo - 1 diente
- menta fresca picada - 2 cucharadas
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- zumo de limón - 1.5 cucharadas
- miel - 1 cucharadita
- nueces - 30 g
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de hornear.
- Pela la calabaza (si usas hokkaido puedes dejar la piel), retira las semillas y córtala en dados de unos 2 cm. Pásala a la bandeja, rocía con 1 cucharada de aceite de oliva, sala y mezcla con las manos.
- Asa la calabaza 25–30 minutos, hasta que esté tierna y ligeramente dorada en los bordes. A mitad del horneado remueve los trozos para que se asen de manera uniforme. Deja templar ligeramente.
- Pica las nueces y tuéstalas en una sartén seca durante 2–3 minutos, hasta que empiecen a desprender aroma. Deja enfriar.
- Pica finamente el ajo o pásalo por un prensador. Lava la menta, sécala y pícalas.
- En un bol mezcla el yogur, el zumo de limón, la miel, el ajo, 1 cucharada de aceite de oliva, una pizca de sal y pimienta. Añade la menta picada y vuelve a mezclar.
- Pasa la calabaza asada, ligeramente templada, a un bol grande. Mezcla con cuidado con la salsa de yogur, de forma que los trozos de calabaza no se deshagan por completo.
- Pasa la ensalada a una fuente, espolvorea con las nueces tostadas y, si quieres, con más menta. Sirve templada o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. La calabaza puede ablandarse un poco, pero el sabor sigue siendo muy bueno. Añade las nueces justo antes de servir para que sigan crujientes.