Ensalada española de pimiento asado y almendras Recipe
Esta ensalada combina la dulzura del pimiento asado con almendras crujientes y buen aceite de oliva, algo muy típico de la cocina del sur de España. A menudo se sirve como entrante en reuniones familiares, junto a aceitunas y trozos de pan. Sus sabores recuerdan un poco a los antipasti italianos, pero el toque de almendras y vinagre de vino le da un carácter claramente español.
Esta ensalada te transporta directamente a los bares de tapas andaluces, donde un cuenco de pimiento asado con almendras descansa en la barra junto a las aceitunas y las anchoas. La dulzura del pimiento, el toque ahumado de la piel ligeramente quemada y el crujiente de las almendras tostadas crean un contraste muy armonioso. El vinagre de vino y un buen aceite de oliva convierten el jugo del pimiento en una salsa imposible de dejar en el plato.
Consejos del chef
Asa los pimientos el tiempo suficiente para que la piel se oscurezca bien: esas partes ligeramente quemadas aportan mucho sabor y facilitan el pelado. Después de dejarlos sudar en el bol, no los enjuagues bajo el grifo, porque perderás su jugo aromático; como mucho, retira los restos de piel con los dedos. Retira las almendras de la sartén en cuanto empiecen a oler a tostado: en una sartén caliente se queman con facilidad y se vuelven amargas.
Sugerencias de servicio
Sírvela como entrante en una reunión veraniega con vino: combina de maravilla con un jerez fino bien frío o con un vino blanco ligero. No puede faltar en la mesa un cuenco con la ensalada, un plato de aceitunas y una cesta de baguette fresca para que cada uno pueda servirse el pimiento como unas tapas típicas. También funciona muy bien como guarnición de pescados a la parrilla o de pollo asado, especialmente en un almuerzo de fin de semana en la terraza.
Ingredientes
- pimiento rojo, entero, sin cortar - 4 piezas
- almendras sin piel, enteras o en bastoncitos - 60 g
- ajo finamente picado - 1 diente
- aceite de oliva preferiblemente virgen extra - 4 cucharadas
- vinagre de vino blanco o de jerez, si tienes - 1.5 cucharadas
- perejil fresco, finamente picado - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- pan para servir, baguette cortada en rebanadas - 1 baguette
Preparación
- Precalienta el horno a 220°C (calor arriba y abajo). Coloca los pimientos enteros en una bandeja forrada con papel de horno.
- Asa los pimientos de 25 a 30 minutos, dándoles la vuelta cada 8–10 minutos, hasta que la piel se oscurezca bien y se queme en algunos puntos, y los pimientos se ablanden y se hundan ligeramente.
- Pasa los pimientos calientes a un bol, cúbrelos con un plato o con film y deja reposar 10–15 minutos para que suden; así la piel se desprenderá más fácilmente.
- Mientras tanto, tuesta las almendras en una sartén sin grasa a fuego medio durante 3–4 minutos, moviendo la sartén a menudo, hasta que se doren ligeramente y empiecen a oler a fruto seco. Retira del fuego y reserva.
- Pela los pimientos, retira las semillas y los rabos, y corta la pulpa en tiras de unos 1–1,5 cm de ancho.
- Pon las tiras de pimiento en un bol, añade el ajo picado, el perejil, 3 cucharadas de aceite de oliva, el vinagre, sal y pimienta. Mezcla con cuidado para no romper los pimientos.
- Añade las almendras tostadas, mezcla de nuevo y prueba; si hace falta, ajusta con una pizca más de sal o un poco de vinagre.
- Sirve la ensalada a temperatura ambiente con rebanadas de baguette, con las que se puede recoger el pimiento y la salsa del fondo del bol.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Asegúrate de que los pimientos queden bien cubiertos con el aceite y los jugos. Sírvela de nuevo a temperatura ambiente, sacándola de la nevera unos 20–30 minutos antes.