Ensalada alemana de pepino con eneldo (Gurkensalat) ligera Recipe
Una ensalada muy sencilla y refrescante de pepino cortado en láminas finas con eneldo y una salsa ligera a base de vinagre. En Alemania se sirve a menudo junto a carnes o pescados asados, porque rompe agradablemente la grasa del plato principal. Sabe un poco como una mezcla entre la mizeria polaca y los pepinos encurtidos, pero es más ligera y crujiente.
Este ligero Gurkensalat es la esencia de la cocina casera alemana: unos pocos ingredientes sencillos, vinagre con carácter y eneldo fresco crean una ensalada que realmente refresca después de un plato más contundente. A diferencia de la mizeria polaca, no lleva nata, por lo que es más crujiente, ligera y resalta el sabor de la carne o el pescado en lugar de taparlo. Los pepinos cortados muy finos y el aliño suave agridulce recuerdan a una versión ligera y "sin compromiso" de los pepinos en conserva, para comer al momento y no tras semanas en el tarro.
Consejos del chef
La clave está en cortar el pepino realmente fino: si tienes mandolina, úsala para esta receta, porque las rodajas deberían ser casi transparentes. No te saltes el paso de salar y escurrir los pepinos: así la salsa no se aguará a los 10 minutos de estar en la mesa y el sabor será más concentrado. Merece la pena experimentar con el vinagre y el azúcar en una cucharadita de salsa: cada persona tiene una tolerancia distinta a lo ácido, así que es mejor ajustar el equilibrio a tu gusto que seguir las proporciones al pie de la letra.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada junto a pescado frito, filetes rusos o cuello de cerdo a la parrilla, sobre todo en verano cuando buscas algo realmente refrescante. Sabe de maravilla con una cerveza de trigo ligera o limonada casera cuando preparas la comida en la terraza o el balcón. Para reuniones más grandes, como una barbacoa de sábado en el jardín, prepara directamente el doble de cantidad: desaparece más rápido que la clásica ensalada de patata.
Ingredientes
- pepino - 2 piezas
- eneldo - 3 cucharadas
- vinagre - 2 cucharadas
- aceite - 2 cucharadas
- azúcar - 1 cucharadita
- sal - 0.5 cucharaditas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
- agua - 2 cucharadas
Preparación
- Lava los pepinos y, si la piel es gruesa o amarga, pélalos finamente. Córtalos en rodajas muy finas, preferiblemente con un cuchillo o una mandolina para que queden casi transparentes.
- Pasa las rodajas de pepino a un cuenco, espolvorea con sal, mezcla con las manos y deja reposar 10 minutos hasta que suelten jugo.
- En un bol pequeño mezcla el vinagre, el agua, el azúcar, el aceite y la pimienta. Remueve hasta que el azúcar se disuelva y la salsa quede homogénea.
- Escurre ligeramente los pepinos con la mano o con una cuchara para eliminar el exceso de jugo, pero sin exprimirlos del todo para que sigan jugosos.
- Pica finamente el eneldo. Añádelo a los pepinos junto con la salsa preparada y mezcla todo con cuidado.
- Prueba la ensalada y, si es necesario, ajusta con una pizca adicional de sal, azúcar o vinagre. Sirve enseguida o tras un breve enfriado en la nevera.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1 día. Con el tiempo los pepinos sueltan más agua y la textura se vuelve más blanda, aunque el sabor sigue siendo bueno; antes de servir remueve de nuevo y, si hace falta, ajusta de sal y vinagre.