Ensalada alemana de judías verdes y bacon Bohnensalat caliente Recipe
Bohnensalat caliente es una ensalada contundente de judías verdes redondas y bacon, popular como guarnición de carnes en el sur de Alemania. Combina judías crujientes, bacon salado y una salsa agridulce a base de vinagre. Puede servirse como entrante caliente o como plato ligero con una rebanada de pan.
Esta ensalada caliente de judías y bacon es un clásico de la cocina del sur de Alemania, a menudo servida junto a asados y salchichas en las tabernas tipo Gasthaus. Combina judías crujientes y ligeramente firmes con el intenso aroma ahumado del bacon y una salsa claramente agridulce a base de vinagre, que corta de maravilla la grasa de la carne. Gracias a ello el plato es a la vez saciante y refrescante, y además muy sencillo de preparar.
Consejos del chef
Vigila que las judías queden al dente: deben poder cortarse fácilmente, pero seguir algo firmes por dentro; de lo contrario, toda la ensalada quedará blanda y sosa. Dora el bacon a fuego medio hasta que se tueste bien y suelte la grasa, porque precisamente esa grasa aromática es la base del sabor. Prueba la salsa antes de añadirla a la sartén: si el vinagre es muy fuerte, añade un poco más de azúcar o de caldo para que no domine al resto de ingredientes.
Sugerencias de servicio
En una comida alemana típica, el Bohnensalat se sirve junto a cerdo asado, salchichas bratwurst o chuletas de lomo empanadas, pero también sabe muy bien solo con una rebanada de pan integral como cena. Para beber, combina con una cerveza rubia tipo pils o un vino blanco ligeramente seco, por ejemplo un riesling de la región del Palatinado. Es un buen plato para los días más frescos, cuando quieres convertir una comida corriente en algo más al estilo de una taberna.
Ingredientes
- judías verdes redondas - 400 g
- bacon - 80 g
- cebolla - 1 pieza
- vinagre de vino - 2 cucharada
- aceite de colza - 2 cucharada
- caldo de verduras - 50 ml
- mostaza - 1 cucharadita
- azúcar - 0.5 cucharadita
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Lava las judías, corta las puntas y córtalas en trozos de unos 3–4 cm de largo.
- En una olla grande, lleva a ebullición agua con sal. Echa las judías y cuécelas 6–8 minutos, hasta que estén tiernas pero aún ligeramente crujientes. Escúrrelas y pásalas brevemente por agua fría para detener la cocción.
- Corta el bacon en tiras finas. Pela la cebolla y córtala en plumas finas.
- En una sartén grande, dora el bacon a fuego medio durante 4–5 minutos, hasta que suelte la grasa y los trozos estén ligeramente crujientes.
- Añade la cebolla al bacon y fríe otros 3–4 minutos, hasta que se ablande y quede ligeramente transparente.
- En un cuenco pequeño mezcla el vinagre, el aceite, el caldo, la mostaza, el azúcar, una pizca de sal y pimienta, hasta obtener una salsa homogénea.
- Añade las judías cocidas a la sartén con el bacon y la cebolla. Vierte la salsa preparada y mezcla bien, calentando todo 2–3 minutos más, hasta que las judías estén bien calientes.
- Prueba de sabor y, si es necesario, ajusta con más sal o pimienta. Sirve enseguida, bien caliente.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Calienta suavemente en una sartén a fuego bajo, removiendo de vez en cuando; si es necesario, añade una cucharada de agua o caldo para soltar la salsa.