Ensalada alemana de desayuno con requesón Quark mit Obst Recipe
Quark mit Obst es un desayuno alemán ligero a base de requesón (quark) mezclado con yogur y fruta fresca. En muchos hogares sustituye a los cereales dulces de desayuno y también aparece como postre sencillo después de la comida. Los sabores recuerdan a una mezcla de requesón con fruta y yogur griego, pero con mayor proporción de requesón.
En muchos hogares alemanes, el quark con fruta suele sustituir a los cereales de desayuno azucarados: es menos procesado y, al mismo tiempo, rico en proteínas. Cuencos similares se sirven también en cafeterías como «Frühstücksquark» (quark de desayuno) o como un tentempié ligero para acompañar el café.
Quark mit Obst es un desayuno que combina el amor alemán por el requesón con la ligereza del yogur y la fruta fresca, dando como resultado un bol cremoso y a la vez refrescante. En muchos hogares alemanes sustituye a los cereales dulces: está menos procesado y, gracias a los copos de avena, sacia de verdad durante mucho tiempo. Los sabores recuerdan a un postre, pero las proporciones están pensadas para poder disfrutar de este plato sin remordimientos incluso en una ajetreada mañana de trabajo.
Por qué funciona esta versión
- Batir el requesón con el yogur da una textura cremosa, casi de postre, sin necesidad de batidora.
- Añadir la fruta al final evita que la mezcla se vuelva demasiado líquida y pierda cremosidad.
- La incorporación de copos de avena y frutos secos hace que el desayuno sea más saciante y rico en fibra y grasas saludables.
Consejos del chef
La clave está en trabajar bien el requesón con el yogur: la mezcla debe quedar lisa, sin grumos, por eso uso una varilla o un tenedor y le dedico los 2 minutos completos. Si utilizas frutas muy jugosas, añádelas al final y mezcla con cuidado para que el postre no quede aguado. Puedes echar los copos de avena por la noche y dejar todo en la nevera: por la mañana la mezcla estará más cremosa y los copos tan blandos como en unas overnight oats.
Sugerencias de servicio
Suelo servir este quark en vasos o tarros en capas: mezcla de requesón, fruta y, por encima, frutos secos; es perfecto como desayuno rápido para llevar al trabajo. Para beber, combina con café solo, café con leche o té con limón, y en un día caluroso también con un vaso de agua con menta. Es además un postre muy cómodo después de una comida ligera, por ejemplo tras un pollo asado o una ensalada de pasta, cuando ya no queda sitio para tartas pesadas.
Sustituciones
- En lugar de miel, usa sirope de arce o de dátil si quieres una versión sin miel.
- Puedes sustituir el requesón por quark o por un queso fresco batido natural espeso.
- El yogur natural se puede cambiar por yogur griego o skyr para aumentar el contenido de proteínas.
- Las uvas se pueden sustituir fácilmente por arándanos, frambuesas u otras frutas de temporada.
Ingredientes
- requesón semigraso o desnatado, liso o molido - 250 g
- yogur natural espeso - 150 g
- miel o sirope de arce - 1.5 cucharadas
- vainilla extracto o azúcar de vainillina - 0.5 cucharaditas
- manzana pequeña - 1 pieza
- plátano mediano - 1 pieza
- uvas sin semillas, de cualquier color - 80 g
- copos de avena tipo grueso - 3 cucharadas
- frutos secos picados, por ejemplo nueces o avellanas - 2 cucharadas
Preparación
- En un bol mezcla el requesón con el yogur, la miel y la vainilla. Bate con una cuchara o varilla durante unos 1–2 minutos, hasta que la mezcla esté lisa, homogénea y empiece a coger algo de aire, recordando a un yogur griego espeso.
- Si el requesón está muy seco y compacto, primero aplástalo con un tenedor y luego ve añadiendo el yogur poco a poco hasta que desaparezcan los grumos. La mezcla no debe quedar como un bloque de queso, sino caer lentamente de la cuchara.
- Lava la manzana, retira el corazón y córtala en dados pequeños. Pela el plátano y córtalo en rodajas. Lava las uvas, sécalas y pártelas por la mitad, retirando las semillas si las hubiera.
- Añade los copos de avena a la mezcla de requesón y remueve suavemente. La consistencia debe ser espesa pero aún fácil de coger con la cuchara; si la notas demasiado seca, añade 1–2 cucharadas de yogur.
- Agrega la fruta troceada (puedes reservar una parte para decorar) y mezcla con mucho cuidado, de abajo hacia arriba, para no aplastarla. La mezcla debe seguir siendo cremosa y los trozos de fruta bien visibles.
- Reparte el postre en dos cuencos o vasos. Espolvorea por encima los frutos secos picados y la fruta reservada, de modo que se vean las capas de colores y los toques crujientes.
- Puedes servirlo enseguida, cuando los copos aún están ligeramente crujientes, o dejarlo 10–15 minutos en la nevera para que se ablanden y el conjunto quede más cremoso. Tras un breve reposo en frío, los sabores se integran mejor.
Conservación
Guarda la mezcla (sin plátano, si lo usas) en un recipiente hermético en la nevera y consume en 1–2 días. Remueve antes de servir; si se ha espesado demasiado, puedes añadir un poco de yogur o leche. La fruta fresca cortada es mejor añadirla justo antes de comer para que mantenga su textura.
Antes de viajar en tren suelo llevar este quark en un tarro pequeño: así evito acabar comprando un bollo en la estación. Cambio la fruta según la temporada: en invierno uso frambuesas descongeladas y en verano, obligatoriamente, albaricoques y arándanos.