Empanadillas chinas de calabaza y cebollino a la sartén Recipe
Estas empanadillas chinas de calabaza y cebollino son una versión otoñal de las populares jiaozi, pero completamente sin carne. En China, este tipo de empanadillas suelen aparecer en reuniones familiares, porque es fácil formarlas juntos alrededor de la mesa. Tienen un ligero dulzor de la calabaza, el aroma del sésamo y quedan crujientes por un lado gracias al dorado en la sartén. Ideales como aperitivo para una fiesta o como comida ligera acompañada de un cuenco de salsa de soja.
Estas empanadillas unen la tradición china de las jiaozi con el ambiente otoñal de la calabaza, conocido en nuestra cocina, pero en una versión completamente vegetal. La calabaza aporta un ligero dulzor al relleno, equilibrado por la salinidad de la salsa de soja y el sésamo tostado, mientras que dorarlas solo por un lado da como resultado una piel a la vez tierna y crujiente.
Consejos del chef
Amasa la masa hasta que esté realmente lisa y elástica; si se rompe al estirarla, añade un poco más de agua caliente. Es mejor asar u estofar la calabaza y dejar que evapore bien el agua para que el relleno no quede demasiado húmedo y no abra las empanadillas durante la fritura. Fríe a fuego medio: si el fuego está demasiado alto, la base se quemará rápido y la parte superior quedará cruda.
Sugerencias de servicio
Sírvelas directamente desde la sartén con un cuenco de salsa de soja con vinagre de arroz, un chorrito de aceite de sésamo y ajo picado. Combinan muy bien con té verde de jazmín o una cerveza de trigo ligeramente fría si las sirves en una fiesta en casa. Para una comida más completa, acompáñalas con una sopa miso sencilla o un caldo de verduras ligero.
Ingredientes
- harina de trigo tipo 450–550 - 300 g
- agua caliente no hirviendo, pero muy caliente - 170 ml
- calabaza pelada y sin semillas por ejemplo hokkaido o butternut - 350 g
- cebollino de cebolleta picado - 4 cucharadas
- aceite de sésamo se puede sustituir por aceite de colza y un poco de tahini - 1 cucharada
- salsa de soja - 2 cucharadas
- jengibre fresco finamente rallado - 1 cucharadita
- ajo finamente picado - 1 diente
- aceite vegetal por ejemplo de colza - 3 cucharadas
- sal para el relleno, más una pizca para la masa - 0.5 cucharaditas
- pimienta - 0.25 cucharaditas
- agua para añadir a las empanadillas en la sartén - 80 ml
- semillas de sésamo opcional, para espolvorear - 1 cucharada
Preparación
- Pon la harina y una pizca de sal en un bol. Ve añadiendo poco a poco el agua caliente, mezclando con un tenedor hasta que se formen grumos de masa.
- Amasa con la mano durante 5–7 minutos, hasta que la masa esté lisa y elástica. Si se pega, añade un poco de harina. Cubre con un paño húmedo y deja reposar 20 minutos.
- Corta la calabaza en dados pequeños. Calienta 1 cucharada de aceite vegetal en una sartén, añade la calabaza y fríe 8–10 minutos a fuego medio, removiendo, hasta que se ablande y empiece a deshacerse ligeramente.
- Añade el ajo y el jengibre y fríe 1 minuto más, removiendo, hasta que notes claramente el aroma de las especias. Pasa la calabaza a un bol y deja que se temple un poco.
- Añade a la calabaza el cebollino, la salsa de soja, el aceite de sésamo, la sal y la pimienta. Mezcla bien: el relleno debe ser espeso y jugoso, pero no líquido. Si es necesario, ajusta de sal y pimienta.
- Divide la masa en 2–3 partes. Forma con cada parte un rulo del grosor de un dedo y córtalo en trocitos del tamaño de una nuez.
- Aplasta cada trozo con la mano y estíralo con un rodillo hasta obtener un disco fino de unos 8 cm de diámetro. El centro puede quedar un poco más grueso que los bordes.
- Pon 1 cucharadita de relleno en el centro de cada disco. Dobla el disco por la mitad y sella bien los bordes presionando con los dedos. Puedes hacer un repulgue sencillo, pero lo más importante es que la empanadilla quede bien cerrada.
- Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén grande con tapa a fuego medio. Coloca las empanadillas con la parte plana hacia abajo, sin que se toquen. Fríe 2–3 minutos, hasta que la base esté dorada y crujiente.
- Vierte en la sartén unos 80 ml de agua (debe llegar a unos 0,5 cm de altura) y tapa inmediatamente. Cocina 6–7 minutos a fuego medio, hasta que el agua se evapore casi por completo.
- Retira la tapa y fríe 1–2 minutos más para que la base vuelva a quedar crujiente. Pasa las empanadillas a un plato con la parte crujiente hacia arriba y espolvorea con sésamo.
- Sirve enseguida con tu salsa favorita: de soja, de soja con vinagre o con un poco de chile.
Conservación
Las empanadillas ya fritas saben mejor recién hechas, pero puedes guardarlas en la nevera hasta 1 día y recalentarlas en una sartén con unas gotas de agua y tapa. Las empanadillas crudas se pueden congelar en una bandeja y luego pasar a una bolsa; fríelas directamente congeladas, alargando ligeramente el tiempo de cocción al vapor.