Currywurst alemana con salsa de tomate y curry Recipe
La currywurst es uno de los aperitivos callejeros más conocidos de Alemania: salchicha cubierta con una salsa de tomate espesa y ligeramente picante con curry. En Berlín y en la cuenca del Ruhr la gente la come después del trabajo, a menudo de pie junto a una pequeña mesa. En casa puedes preparar una versión menos grasa pero igual de satisfactoria, ideal para una noche de cine o una reunión con amigos.
La currywurst es un símbolo del street food alemán: salchicha servida con una salsa de tomate espesa, dulce y picante con curry, cuyo aroma a especias se nota desde lejos. La versión casera te permite controlar el picante y la cantidad de grasa, pero mantiene el característico equilibrio entre la acidez del tomate, la nota acaramelada del azúcar y el aroma del curry. Un plato de salchicha troceada con salsa te transporta mentalmente a un puesto de comida junto a una estación berlinesa.
Consejos del chef
Deja que la salsa hierva a fuego muy suave el tiempo indicado: esos 10–15 minutos hacen que los sabores se redondeen y la salsa espese de forma natural sin añadir harina. Haz cortes poco profundos en la salchicha, en ángulo, cada 1–2 cm: la piel no se romperá de forma caótica y se dorará en apetitosas „escamas”. Sofríe las especias solo brevemente, hasta que empiecen a desprender un aroma intenso; si se queman, la salsa quedará amarga y no tendrá arreglo.
Sugerencias de servicio
La forma más clásica de servir la currywurst es con patatas fritas o un panecillo crujiente; es ideal para una noche de cine, cuando cada uno puede comer en un plato pequeño frente al televisor. Para beber combina con cerveza rubia, lager sin alcohol o simplemente una cola, si quieres una experiencia totalmente „fast food”. En una reunión en casa coloca la fuente de currywurst en el centro de la mesa, junto a un bol de patatas fritas al horno y una sencilla ensalada de pepino; cada uno podrá servirse las proporciones que prefiera.
Ingredientes
- salchicha - 600 g
- aceite - 1 cucharada
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 1 diente
- passata de tomate - 300 ml
- concentrado de tomate - 1 cucharada
- kétchup - 3 cucharadas
- vinagre - 1 cucharada
- azúcar - 1 cucharadita
- pimentón - 1 cucharadita
- curry en polvo - 2 cucharaditas
- pimienta - 0.25 cucharaditas
- sal - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños; pela el ajo y pícalo muy fino.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén pequeña a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos, solo hasta que se ablande ligeramente; procura que no se queme.
- Añade el curry y el pimentón, mezcla rápidamente y sofríe unos 30 segundos, hasta que las especias empiecen a desprender un aroma intenso.
- Vierte la passata de tomate, añade el concentrado, el kétchup, el vinagre, el azúcar, la sal y la pimienta. Mezcla bien, baja el fuego al mínimo y cocina 10–15 minutos destapado, hasta que la salsa espese ligeramente. Remueve cada pocos minutos para que no se pegue.
- Mientras tanto, haz cortes poco profundos en las salchichas en varios puntos para que la piel no reviente al freírlas.
- En otra sartén calienta una fina capa de aceite a fuego medio. Coloca las salchichas y fríelas 8–10 minutos, dándoles la vuelta cada pocos minutos, hasta que estén uniformemente doradas por todos los lados.
- Cuando la salsa haya espesado, pruébala y, si es necesario, ajusta con una pizca adicional de sal, azúcar o vinagre para que el sabor sea a la vez ligeramente dulce, ácido y picante.
- Retira las salchichas de la sartén y córtalas en rodajas gruesas de unos 1,5 cm en diagonal.
- Reparte porciones de salsa en los platos, coloca encima los trozos de salchicha y espolvorea con una pizca de curry en polvo justo antes de servir. Sirve de inmediato, preferiblemente con patatas fritas o pan fresco.
- tips
Conservación
Guarda la salsa y la salchicha por separado en recipientes herméticos en la nevera y consúmelas en 1–2 días. Al recalentar, añade un poco de agua a la salsa si está demasiado espesa.