Crepes tailandeses de coco con relleno de plátano y piña Recipe
Crepes finos con leche de coco, rellenos de un tibio relleno de plátano y piña, son la versión tropical de un postre muy conocido. En Tailandia se venden tortitas y crepes dulces en la calle casi a cualquier hora del día: como desayuno, tentempié o postre tardío después de la cena. Este plato es como unas vacaciones en el plato, incluso si fuera está lloviendo.
En Tailandia son muy populares los crepes callejeros tipo roti con plátano y leche condensada, fritos sobre grandes planchas. Esta versión usa la técnica europea de crêpes finos, pero el sabor recuerda a los postres de coco y fruta del sur del país.
Estos crepes tailandeses de coco traen el ambiente de los puestos callejeros de Bangkok directamente a la cocina de casa: la masa fina y elástica huele a leche de coco, y el interior recuerda a una compota tropical caliente encerrada en un crepe. La combinación de la dulzura cremosa del plátano con la ligera acidez de la piña da como resultado un postre que a la vez sacia y refresca. Es un gran ejemplo de cómo con ingredientes sencillos se puede crear algo que sabe a vacaciones en el Sudeste Asiático.
Por qué funciona esta versión
- La leche de coco en la masa aporta un aroma delicado y una textura elástica, que aguanta bien el relleno jugoso.
- La fruta caramelizada brevemente queda blanda pero todavía en trocitos reconocibles, no como una mermelada.
- El reposo de la masa antes de freír hace que los crepes salgan finos pero no se rompan al darles la vuelta.
Consejos del chef
La masa de crepes con leche de coco agradece un rato de reposo: dale al menos 15–20 minutos para que la harina se hidrate bien y los crepes salgan elásticos y no se rompan al darles la vuelta. Fríelos a fuego medio: un fuego demasiado fuerte quemará rápido los bordes finos mientras el centro queda pálido y gomoso. Calienta el relleno solo hasta que la fruta se ablande y suelte jugo: si la guisas demasiado tiempo se convertirá en mermelada y perderás los agradables trocitos de fruta.
Sugerencias de servicio
Sirve justo después de freírlos, cuando los crepes aún están ligeramente crujientes en los bordes, con una cucharada de yogur de coco espeso o helado de vainilla. Para beber, combina muy bien con té de jazmín frío o limonada casera con lima y menta. Es un postre que impresiona en un brunch de fin de semana con amigos o como dulce final de una “noche tailandesa” casera con varios platos.
A tener en cuenta
- Si la masa está demasiado espesa, saldrán crepes gruesos y harinosos; si hace falta, aligérala con un poco más de leche de coco.
- Si la sartén está demasiado caliente, los bordes se oscurecen muy rápido mientras el centro queda pálido y seco.
- No seques en exceso el relleno: si queda demasiado seco, se saldrá de los crepes y no formará una salsita.
Sustituciones
- En lugar de piña fresca puedes usar piña en conserva bien escurrida, acortando un poco el tiempo de caramelizado.
- Puedes sustituir parte de los plátanos por mango si quieres un relleno menos dulce y con un matiz más afrutado.
- Si usas leche de coco espesa de lata, dilúyela con agua hasta la consistencia de leche de vaca para que la masa no quede pesada.
Ingredientes
- leche de coco para la masa de los crepes - 350 ml
- harina - 200 g
- huevos - 2 piezas
- aceite para la masa y para freír - 2 cucharadas
- pizca de sal - 1 pizca
- plátanos maduros cortados en rodajas - 2 piezas
- piña fresca o en conserva cortada en cubitos pequeños - 200 g
- azúcar moreno para el relleno - 2.5 cucharadas
- mantequilla o aceite de coco para saltear el relleno - 1 cucharada
- coco rallado para espolvorear - 2 cucharadas
- zumo de lima para el relleno - 1 cucharada
- sirope de arce, miel o salsa de caramelo para rociar, opcional
Preparación
- En un bol mezcla la harina, la pizca de sal, los huevos y la mayor parte de la leche de coco. Usa unas varillas, añadiendo el resto de la leche poco a poco, hasta obtener una masa lisa, bastante líquida y sin grumos, con la consistencia de una nata ligera que caiga fácilmente de la cuchara.
- Añade 1 cucharada de aceite y mezcla brevemente. Deja reposar la masa al menos 10–15 minutos para que la harina se hidrate; pasado este tiempo estará algo más espesa y sedosa. Si después del reposo está claramente densa, añade 1–2 cucharadas de leche de coco.
- Corta la piña en dados pequeños y los plátanos en rodajas. Calienta la mantequilla o el aceite de coco en una sartén a fuego medio, añade la piña y fríe 3–4 minutos, hasta que suelte el jugo, éste se evapore en parte y los bordes de los dados se vuelvan dorados y ligeramente caramelizados.
- Añade las rodajas de plátano y el azúcar moreno. Fríe otros 3–4 minutos, removiendo con cuidado, hasta que los plátanos se ablanden pero sigan siendo trozos visibles y la salsa espese y se oscurezca un poco, recordando a un caramelo ligero que cae lentamente de la cuchara.
- Vierte el zumo de lima, mezcla y prueba: el relleno debe estar claramente dulce, con un toque ácido y refrescante. Retira la sartén del fuego; la consistencia debe parecerse a una salsa espesa con trozos de fruta, no a una mermelada seca que no se desliza de la cuchara.
- Calienta una sartén pequeña o mediana para crepes a fuego medio. Úntala con una capa muy fina de aceite con un pincel o papel de cocina, de modo que la superficie quede solo ligeramente brillante, sin charcos visibles de grasa.
- Vierte una porción de masa (aprox. 1 cucharón pequeño) en el centro de la sartén y gírala rápidamente para obtener una capa fina y uniforme. Fríe 1–2 minutos, hasta que los bordes empiecen a levantarse ligeramente y se doren, y la superficie deje de estar húmeda y brillante.
- Da la vuelta al crepe con ayuda de una espátula y fríe aproximadamente 1 minuto más, hasta que aparezcan manchitas doradas pero la masa siga siendo elástica al doblarla. Pásalo a un plato y cúbrelo con un paño para que no se seque; repite, engrasando la sartén ligeramente cada pocas piezas.
- Coloca una porción del relleno caliente de plátano y piña a lo largo del centro de cada crepe. Enrolla o pliega en forma de sobre, presionando ligeramente los bordes para que la salsa no se salga por los lados y el crepe mantenga la forma al cortarlo.
- Espolvorea los crepes listos con coco rallado. Para una versión más de postre, rocíalos ligeramente con sirope de arce, miel o salsa de caramelo y sirve enseguida, cuando aún estén calientes y el relleno siga algo fluido y humeante al cortarlos.
Conservación
Guarda los crepes ya hechos (sin el relleno) envueltos en film o en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalos en una sartén seca o en el microondas y prepara el relleno de fruta justo antes de servir para mantener su mejor textura.
Suelo hacer estos crepes en una tarde lluviosa y gris, cuando realmente echo de menos el sol: el olor del coco tostado y la fruta caliente consigue animarme mejor que muchas velas aromáticas. A veces también los preparo para llevar, los meto en una fiambrera y me los llevo de picnic al Vístula como tentempié dulce.