Congee de arroz con calabaza dulce Recipe
El congee de arroz con calabaza dulce es un desayuno o postre chino delicado, especialmente popular en otoño. Recuerda a un arroz con leche muy líquido, pero cocido en agua o leche vegetal, con trocitos tiernos de calabaza y un dulzor suave. Ideal cuando necesitas algo suave para el estómago y reconfortante.
El congee con calabaza es la quintaesencia del comfort food chino: delicado, reconfortante y muy sencillo, pero sorprendentemente saciante. La calabaza se deshace durante la cocción, espesando ligeramente el congee y aportándole un dulzor natural y nada empalagoso. Es un plato que en China se sirve a menudo en otoño e invierno, cuando el cuerpo necesita algo suave pero nutritivo.
Consejos del chef
Conviene enjuagar el arroz hasta que el agua esté casi clara: así el congee quedará sedoso y no con una textura "harinosa". Cuécelo a fuego muy bajo, removiendo a menudo al final, porque el congee tiende a pegarse al fondo de la olla, sobre todo cuando empieza a espesar. Es mejor construir el dulzor poco a poco: añade parte del azúcar al principio y el resto solo después de probar, porque la calabaza puede ser muy dulce por sí misma.
Sugerencias de servicio
Sirve el congee caliente en cuencos, con un chorrito de leche de coco, nata o leche vegetal por encima para darle más cremosidad. Está delicioso espolvoreado con sésamo tostado, láminas de almendra o un poco de canela si te gusta un carácter más de postre. Es un desayuno ideal para una mañana fría y ajetreada, pero también una cena ligera después de un día pesado, cuando el estómago necesita algo suave.
Ingredientes
- arroz puede ser para sushi o risotto - 100 g
- calabaza pelada y sin semillas por ejemplo hokkaido o butternut - 250 g
- agua o sustituye parte del agua por leche vegetal - 900 ml
- azúcar o al gusto; se puede usar miel (añadir al final) - 2 cucharada
- sal realza el sabor - 1 pizca
- leche de coco opcional, para más cremosidad - 100 ml
- jengibre fresco rodajita pequeña, opcional - 5 g
- semillas de sésamo u otros frutos secos picados para espolvorear, opcional - 1 cucharada
Preparación
- Enjuaga el arroz bajo el grifo hasta que el agua salga casi transparente. Escurre.
- Pela la calabaza (si no es hokkaido), retira las semillas y córtala en cubos pequeños de unos 1,5 cm.
- Pon en una olla el arroz, la calabaza, el agua y añade la rodaja de jengibre si la usas.
- Lleva a ebullición y luego baja el fuego al mínimo. Cuece con la tapa entreabierta durante 35–40 minutos, removiendo cada pocos minutos para que el arroz no se pegue al fondo. El congee debe quedar muy líquido y el arroz casi deshecho.
- Si durante la cocción el congee espesa demasiado, añade un poco de agua caliente.
- Retira la rodaja de jengibre. Añade el azúcar, una pizca de sal y la leche de coco si la usas. Cuece 3–5 minutos más a fuego muy suave, removiendo.
- Prueba y, si hace falta, añade más azúcar. Si usas miel en lugar de azúcar, retira la olla del fuego y añade la miel al final, mezclando bien.
- Sirve el congee caliente en cuencos, espolvoreado con sésamo o frutos secos picados.
Conservación
Guarda el congee en la nevera en un recipiente hermético hasta 2–3 días. Al recalentar, añade un poco de agua o leche para recuperar la textura cremosa y calienta suavemente, removiendo.