Clam chowder – sopa cremosa de almejas al estilo Nueva Inglaterra Recipe
El clam chowder es una sopa espesa y saciante típica de la costa de Nueva Inglaterra, donde en invierno el viento puede ser realmente duro. Los estadounidenses la tratan como un plato principal reconfortante, que se sirve a menudo en bares marineros con marisco. Su sabor recuerda a una mezcla de crema de patata con un delicado caldo de pescado y nata.
El clam chowder es la esencia de la cocina de la costa de Nueva Inglaterra: una sopa espesa, cremosa y láctea en la que la salinidad de las almejas se une a la delicadeza de las patatas y las verduras. El beicon dorado y el tomillo le dan carácter, de modo que la sopa es a la vez marinera en sabor y agradablemente casera. Es exactamente el tipo de plato que en los bares costeros estadounidenses se sirve humeante en un cuenco cuando fuera sopla un viento helado del océano.
Consejos del chef
Añade las almejas solo al final y no las cuezas mucho tiempo, solo caliéntalas; de lo contrario se volverán gomosas. Corta las patatas en dados del mismo tamaño para que se cuezan al mismo tiempo y no se deshagan en la crema; merece la pena comprobarlas con un tenedor después de unos 15 minutos. Vierte la nata en la sopa ligeramente templada y luego no la lleves a ebullición, para que no se corte y no pierda su textura aterciopelada.
Sugerencias de servicio
Sirve el chowder con rebanadas gruesas de pan rústico o con pequeños picatostes de ajo, que recogen de maravilla la crema espesa del fondo del cuenco. Para beber, combina bien con una cerveza clara y ligera o un vino blanco seco, por ejemplo sauvignon blanc, que realzará el sabor del marisco. Es una sopa perfecta para una tarde fría y lluviosa después de un largo paseo, cuando todos solo sueñan con algo muy caliente y saciante.
Ingredientes
- almejas limpias, pueden ser de lata en su propio jugo - 400 g
- beicon cortado en dados pequeños - 80 g
- patatas peladas, cortadas en dados de aprox. 1 cm - 300 g
- cebolla cortada en dados pequeños - 1 pieza
- apio cortado en dados pequeños - 2 tallos
- zanahoria cortada en dados pequeños - 1 pieza
- mantequilla - 30 g
- harina de trigo - 2 cucharadas
- caldo de verduras o de pescado, preferiblemente casero - 600 ml
- nata para cocinar 30% - 200 ml
- hoja de laurel - 1 pieza
- tomillo hojas secas - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- perejil fresco picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Si utilizas almejas frescas, límpialas bien, desecha las que tengan la concha rota y cuécelas en poca agua hasta que se abran. Saca la carne de las conchas y córtala en trozos más pequeños, reservando el caldo de cocción. Si utilizas almejas en conserva, escúrrelas y reserva el líquido.
- En una olla grande sofríe el beicon a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que suelte la grasa y los trozos estén ligeramente dorados. Retira el beicon con una espumadera a un plato, dejando la grasa en la olla.
- Añade la mantequilla a la olla y, cuando se derrita, incorpora la cebolla, el apio y la zanahoria. Sofríe 5–7 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras se ablanden y la cebolla esté ligeramente transparente, pero no dorada.
- Espolvorea la harina y remueve durante unos 1 minuto, hasta que cubra bien las verduras y espese ligeramente.
- Vierte poco a poco el caldo y el caldo reservado o el líquido de las almejas, removiendo constantemente para que no se formen grumos. Añade la hoja de laurel, el tomillo y las patatas.
- Lleva la sopa a ebullición, baja el fuego y cocina 15–20 minutos, hasta que las patatas estén tiernas pero no se deshagan.
- Añade la nata, las almejas y el beicon dorado. Calienta a fuego bajo unos 5 minutos más, sin llevar a ebullición fuerte para que la nata no se corte.
- Sazona la sopa con sal y pimienta al gusto. Retira la hoja de laurel.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con perejil picado, preferiblemente con una rebanada de pan crujiente.
Conservación
Zupę przechowuj w lodówce, szybko schłodzoną, w szczelnym pojemniku. Podczas odgrzewania rób to na małym ogniu, nie dopuszczając do mocnego wrzenia, aby śmietanka się nie zwarzyła, a małże nie stały się gumowe.