Sopa china de arroz jazmín con pollo y jengibre Recipe
Una sopa ligera y reconfortante con arroz jazmín y trocitos de pollo, con una suave nota de jengibre. En China este tipo de sopas sencillas se toma a menudo como comida o cena rápida cuando se quiere algo casero pero no pesado. Es un poco como nuestro caldo, solo que con arroz en lugar de fideos.
Esta sopa china de arroz jazmín con pollo es como un abrazo culinario: ligera pero reconfortantemente saciante, con una marcada nota de jengibre que calienta desde dentro. En China sopas similares se toman como comida casera rápida, especialmente cuando alguien vuelve cansado del trabajo y quiere algo sencillo pero lleno de sabor. El aroma del jengibre fresco y el ajo recuerda un poco al caldo tradicional, pero en una versión más oriental y con arroz.
Consejos del chef
Conviene lavar bien el arroz jazmín varias veces, hasta que el agua quede casi transparente: así la sopa será más clara y menos turbia. Añade el pollo a un caldo que hierva suavemente, no a agua que burbujee con fuerza, para que la carne quede jugosa y no fibrosa. Incorpora el jengibre poco a poco y ve probando: si te pasas, puede dominar el sabor y la sopa resultará demasiado picante y con un toque demasiado "medicinal".
Sugerencias de servicio
Sirve esta sopa en cuencos grandes, con cebollino picado y, si quieres, unas gotas de aceite de sésamo por encima. Combina muy bien con un té verde jazmín ligero o simplemente con un gran vaso de agua caliente, como se hace en muchos hogares chinos. Es un plato ideal para las tardes frías después de un paseo largo o tras el entrenamiento, cuando necesitas algo caliente pero no pesado.
Ingredientes
- arroz puede ser también arroz blanco normal - 100 g
- pechuga de pollo sin piel - 300 g
- agua - 1.5 l
- jengibre fresco trozo de aprox. 3 cm - 20 g
- ajo - 2 dientes
- zanahoria mediana - 1 pieza
- col o pak choi - 150 g
- salsa de soja - 2 cucharadas
- aceite por ejemplo de colza - 1 cucharada
- sal al gusto, con cuidado porque la salsa de soja es salada
- pimienta pizca, se puede omitir
- cebollino o cebolleta picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Lava el arroz en un colador bajo el grifo durante unos 30 segundos, hasta que el agua quede casi transparente. Deja escurrir.
- Lava la pechuga de pollo, sécala y córtala en dados pequeños del tamaño de un bocado. Pela la zanahoria y córtala en medias lunas finas. Corta la col china en tiras finas. Pela el jengibre y córtalo en láminas muy finas o en bastoncitos. Pela el ajo y pícalo fino.
- Calienta el aceite en una olla a fuego medio. Añade el ajo y el jengibre y sofríe unos 1 minuto, removiendo, hasta que desprendan un aroma intenso, pero sin que lleguen a dorarse.
- Añade el pollo troceado y sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que la carne se vuelva blanca por todos lados.
- Vierte el agua, añade la zanahoria y el arroz lavado. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 15–18 minutos tapado, hasta que el arroz esté tierno y la sopa espese ligeramente.
- Añade la col china y la salsa de soja. Cuece 3–4 minutos más, hasta que la col se ablande pero siga ligeramente crujiente.
- Sazona la sopa con sal y una pizca de pimienta blanca al gusto. Si prefieres una sopa más líquida, añade un poco de agua caliente.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con cebollino o cebolleta picada. Está más rica recién hecha.
Conservación
Guarda la sopa en la nevera en un recipiente hermético hasta 2–3 días. Al recalentar, si está demasiado espesa, añade un poco de agua caliente o caldo y lleva de nuevo a ebullición suave antes de servir.