Cazuela mexicana de pasta, frijoles y queso Recipe
Una cazuela contundente de pasta, frijoles, maíz y abundante queso es un plato de estilo tex-mex, popular para cenas familiares y reuniones con amigos. Recuerda un poco a la clásica pasta gratinada italiana, pero en lugar de salsa bechamel lleva tomate, chile y comino. Es una forma estupenda de alimentar a varias personas hambrientas con una sola fuente grande.
Esta cazuela mexicana combina el confort de los platos de pasta italianos con los sabores intensos de la cocina tex-mex: comino, chile, frijoles y maíz. La salsa espesa de tomate y el queso bien gratinado crean un plato saciante “de una sola fuente” que funciona de maravilla cuando se sienta a la mesa un grupo más grande de amigos.
Consejos del chef
Cuece la pasta necesariamente al dente: si ya está blanda antes de hornear, al salir del horno se convertirá en una papilla. Enjuaga bien los frijoles y el maíz en un colador para que la salsa no quede demasiado salada ni con sabor harinoso; antes de meter al horno, prueba la salsa y ajusta de inmediato el picante del chile, ya que el queso lo suavizará un poco. Si tu horno dora poco, enciende la función grill los últimos 2–3 minutos, vigilando que el queso no se queme.
Sugerencias de servicio
Sirve directamente en la mesa en la misma fuente de horno, con una cucharada de crema agria o yogur natural y un puñado de cilantro fresco o perejil. Le va muy bien un acompañamiento sencillo: lechuga iceberg con lima y aceite de oliva y un bol de nachos para recoger la salsa de los bordes. Para beber, prueba con una cerveza clara tipo lager o agua casera con lima y menta, especialmente durante una noche de partido con amigos.
Ingredientes
- pasta corta - 300 g
- frijoles rojos - 240 g
- maíz dulce - 150 g
- tomates en conserva - 400 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- pimiento rojo - 1 pieza
- chile fresco - 0.5 piezas
- comino molido - 1 cucharadita
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- queso rallado - 200 g
- nata para cocinar - 100 ml
- aceite vegetal - 2 cucharadas
- sal
- pimienta negra recién molida
Preparación
- Cuece la pasta en abundante agua con sal 1–2 minutos menos de lo indicado en el paquete, para que quede ligeramente firme. Escurre y reserva.
- Pela la cebolla y córtala en cubitos. Lava el pimiento, retira las semillas y córtalo en cubos. Pica finamente el ajo. Pica finamente el chile o utiliza chile en polvo.
- En una sartén grande calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe de 4 a 5 minutos, hasta que se ablande y quede translúcida. Agrega el pimiento y sofríe otros 3–4 minutos.
- Añade el ajo, el chile, el comino y el pimentón dulce. Sofríe 1 minuto, removiendo, hasta que las especias desprendan un aroma intenso.
- Incorpora los tomates de lata, los frijoles escurridos y el maíz. Mezcla, sazona con sal y pimienta. Cocina a fuego bajo de 8 a 10 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo).
- En un bol grande mezcla la pasta cocida con la salsa de la sartén. Añade la mitad del queso rallado y la nata, y mezcla bien.
- Pasa todo a una fuente apta para horno, nivela la superficie y espolvorea con el resto del queso.
- Hornea 15 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente. Al sacar del horno, deja reposar la cazuela 5 minutos para que se asiente y sea más fácil de cortar.
Conservación
Guarda las sobras en el refrigerador, bien tapadas, hasta 3 días; recalienta porciones en el horno o en el microondas, añadiendo si hace falta una cucharada de agua o leche para que la pasta no se seque demasiado. También se puede congelar en recipientes individuales.