Arenques en nata con pepinillo fermentado Recipe
Los arenques en nata son un entrante clásico polaco que aparece a menudo en la mesa navideña y en fiestas en casa. En esta versión añadimos pepinillo fermentado, que aporta una acidez agradable y un toque crujiente. Es un poco como una ensalada de arenque, pero en una forma más sencilla y rápida.
Los arenques en nata con pepinillo fermentado combinan la salinidad del pescado, la acidez del pepinillo y la manzana y la suavidad de la nata en un sabor muy intenso y típicamente polaco. El pepinillo fermentado aporta una textura crujiente agradable y rompe la pesadez de la salsa, por lo que esta versión es más ligera que los arenques clásicos en nata. Es un plato que en un solo plato muestra lo bien que se combinan en nuestra cocina las conservas fermentadas, los lácteos y el pescado.
Consejos del chef
Si utilizas arenques salados, remójalos obligatoriamente en agua fría o leche durante al menos 2–3 horas, cambiando el líquido, porque de lo contrario el conjunto quedará insoportablemente salado. Conviene escaldar la cebolla con agua hirviendo o marinarla suavemente en zumo de limón para que sea más suave y no domine el sabor. Los arenques saben mejor después de unas horas en la nevera: dales tiempo para que los sabores se integren en lugar de servirlos justo después de mezclarlos.
Sugerencias de servicio
Sírvelos con pan oscuro de masa madre o con pequeñas rebanadas de pan de pumpernickel: así suelo servirlos en la fiesta de Nochevieja en casa. Para beber combina bien vodka seco del congelador o una cerveza tipo pils si prefieres algo más ligero. Es un excelente entrante para Navidad, onomásticas o una velada de juegos de mesa, cuando en la mesa aparecen también otros aperitivos polacos como ensalada de verduras o huevos rellenos.
Ingredientes
- filetes de arenque tipo matias en aceite o salados si son salados, hay que remojarlos - 400 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- pepinillo fermentado mediano - 2 pieza
- manzana ácida por ejemplo reneta gris u otra firme - 1 pieza
- nata agria - 200 g
- yogur para una versión más ligera de la salsa - 100 g
- mostaza suave - 1 cucharadita
- zumo de limón opcional, para sazonar - 1 cucharada
- azúcar al gusto - 0.5 cucharadita
- pimienta al gusto
- eneldo fresco picado, opcional - 2 cucharada
Preparación
- Si usas arenques salados, enjuágalos bajo el grifo y luego ponlos en un bol con agua fría durante 1–2 horas, cambiando el agua de vez en cuando, hasta que estén con el punto de sal que te guste. Después sécalos con papel de cocina.
- Corta los arenques en tiras de unos 2 cm de ancho.
- Pela la cebolla y córtala en plumas finas o en dados pequeños. Corta los pepinillos fermentados en dados pequeños. Pela la manzana, quita el corazón y córtala también en dados pequeños.
- En un bol mezcla la nata, el yogur, la mostaza, el azúcar y, si quieres, el zumo de limón. Sazona con pimienta al gusto. La salsa debe ser ligeramente ácida y delicadamente dulce.
- Añade a la salsa los arenques cortados, la cebolla, los pepinillos y la manzana. Mezcla con cuidado para no romper los trozos de pescado.
- Al final espolvorea todo con el eneldo picado y vuelve a mezclar suavemente.
- Deja reposar los arenques en la nevera al menos 1 hora para que los sabores se integren. Sirve bien fríos.
Conservación
Guarda los arenques en nata siempre en la nevera, en un recipiente hermético. Es mejor consumirlos en 2–3 días. Remueve suavemente antes de servir de nuevo para homogeneizar la salsa.