Alitas de pollo al horno con miel y pimentón ahumado Recipe
Alitas doradas, ligeramente pegajosas del horno, perfumadas con pimentón ahumado y ajo, con una delicada nota dulce de miel. Es la versión española de un clásico de fiesta, que desaparece del plato más rápido de lo que tardas en dejar la bandeja. El sabor recuerda un poco a la carne a la parrilla sobre fuego de leña, pero sin salir de casa.
Estas alitas combinan la dulzura de la miel con el profundo aroma ahumado del pimentón, muy característico de los bares de tapas españoles. Gracias al horneado a alta temperatura, la piel queda bien tostada y crujiente, mientras que el interior permanece jugoso, como a la parrilla pero sin llenar de humo toda la casa.
Consejos del chef
Seca muy bien las alitas antes de marinarlas: si la piel está húmeda, en lugar de tostarse se cocerá y no quedará tan crujiente. Si tienes tiempo, marina la carne por la noche y hornéala al día siguiente, porque tras varias horas en la nevera el sabor del pimentón ahumado es mucho más intenso. Al final del horneado vigila las alitas cuando uses la función grill: pueden dorarse en apenas 2–3 minutos y es fácil que se quemen.
Sugerencias de servicio
Sírvelas con una salsa sencilla de yogur y ajo o con alioli y un bol de ensalada crujiente con aliño de limón para equilibrar la dulzura de la miel. Para beber, combina muy bien un vino tinto ligero y fresco (por ejemplo, una Rioja joven) o una cerveza tipo lager, especialmente si estás viendo un partido con amigos. Para reuniones grandes, coloca la bandeja de alitas en el centro de la mesa y sírvelas como tapas: cada uno coge con la mano y nadie necesita cuchillo.
Ingredientes
- alitas de pollo - 1 kg
- miel - 2 cucharadas
- pimentón dulce - 2 cucharaditas
- ajo - 4 dientes
- zumo de limón - 2 cucharadas
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- orégano - 1 cucharadita
- sal - 1 cucharadita
- pimienta negra - 0.5 cucharaditas
- pimentón picante - 0.5 cucharaditas
- perejil fresco picado - 2 cucharadas
Preparación
- Lava las alitas y sécalas bien con papel de cocina. Si tienen puntas muy largas, puedes cortarlas por la articulación con un cuchillo.
- En un bol grande mezcla el aceite de oliva, la miel, el zumo de limón, el pimentón ahumado, el pimentón picante, la sal, la pimienta y el ajo finamente picado, hasta obtener una marinada espesa.
- Introduce las alitas en el bol con la marinada y embadúrnalas bien, preferiblemente con las manos, para que cada pieza quede cubierta con la mezcla. Cubre y deja reposar al menos 30 minutos, y mejor aún 2–3 horas en la nevera.
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de horno o úntala ligeramente con aceite.
- Coloca las alitas en la bandeja en una sola capa, con la piel hacia arriba. Reparte el resto de la marinada del bol por encima de la carne.
- Hornea las alitas 30 minutos, luego dales la vuelta y hornea otros 10–15 minutos, hasta que estén bien doradas y la piel quede crujiente. Si quieres que la piel se tueste más, enciende el grill los últimos 3–4 minutos.
- Al sacarlas del horno, espolvorea las alitas con el perejil picado y déjalas reposar 5 minutos para que los jugos de la carne se asienten. Sírvelas calientes.
Conservación
Guarda las alitas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Puedes recalentarlas en el horno a 180°C para que la piel vuelva a quedar ligeramente crujiente, o comerlas frías como aperitivo al día siguiente.