Alitas crujientes de pollo a los cinco sabores al estilo chino Recipe
Alitas de pollo marinadas en una mezcla de especias cinco sabores, ajo y salsa de soja, y luego horneadas hasta que la piel queda bien crujiente. Es el plato ideal para una fiesta o una noche de cine: en China, aperitivos similares son populares en bares y puestos callejeros, un poco como nuestras alitas a la parrilla.
Las alitas a los cinco sabores son la esencia del street food chino: dulces y saladas, ligeramente picantes, con un toque anisado muy característico de la mezcla cinco sabores. La aromática marinada penetra profundamente en la carne y el horneado a alta temperatura consigue una piel tan crujiente que parece salida directamente de una parrilla callejera. Es un plato que lleva el ambiente de los bares de Shanghái directamente a tu horno doméstico.
Consejos del chef
Es fundamental secar bien las alitas con papel de cocina antes de marinarlas: el exceso de humedad es el enemigo de la piel crujiente. Después de sacarlas de la marinada, no las coloques demasiado juntas en la bandeja, porque empezarán a cocerse al vapor en lugar de asarse y no se dorarán de forma uniforme. Al final del horneado, enciende el gratinador durante unos minutos, pero contrólalas cada 30–40 segundos, ya que la miel de la marinada se carameliza rápido y puede quemarse.
Sugerencias de servicio
Sírvelas bien calientes, con una sencilla ensalada de col china o pepino con sésamo para equilibrar el intenso sabor de la carne. Para beber, combinan de maravilla con cerveza rubia, limonada casera de limón y jengibre o té verde helado si prefieres algo sin alcohol. Son un éxito asegurado para una noche de cine con amigos, un partido en la tele o una reunión informal en el balcón en lugar de la barbacoa tradicional.
Ingredientes
- alitas de pollo cortadas por las articulaciones, se pueden retirar las puntas - 1 kg
- salsa de soja - 4 cucharadas
- miel o azúcar de caña - 2 cucharadas
- vinagre de arroz se puede sustituir por vinagre de manzana - 1.5 cucharadas
- aceite - 2 cucharadas
- especia cinco sabores mezcla china; se puede comprar ya preparada - 2 cucharaditas
- ajo triturado con un prensador - 4 dientes
- jengibre fresco rallado - 2 cm
- copos de chile opcional, para dar picante - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto - 0.5 cucharaditas
- sésamo blanco para espolvorear después de hornear - 1 cucharada
- cebollino picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Lava las alitas y sécalas con papel de cocina. Si están enteras, córtalas por las articulaciones en dos partes; puedes cortar las puntas y guardarlas para caldo.
- En un bol grande mezcla la salsa de soja, la miel, el vinagre de arroz, el aceite, la especia cinco sabores, el ajo, el jengibre, los copos de chile y la sal. Remueve hasta que la miel se disuelva.
- Añade las alitas a la marinada y embadurna bien cada pieza. Cubre y deja reposar en la nevera al menos 1 hora, mejor toda la noche.
- Precalienta el horno a 200 °C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de horno o coloca una rejilla sobre la bandeja para que la grasa pueda escurrir.
- Coloca las alitas en una sola capa, con la piel hacia arriba. Reserva el resto de la marinada.
- Hornea las alitas unos 35–40 minutos, hasta que estén bien doradas y crujientes. A mitad de cocción (tras unos 20 minutos) píntalas con parte de la marinada restante y dales la vuelta; después de otros 10 minutos, vuelve a ponerlas con la piel hacia arriba y pincélalas con el resto de la marinada.
- Si quieres una piel aún más crujiente, en los últimos 3–5 minutos enciende la función de gratinado, vigilando que las alitas no se quemen.
- Al sacarlas del horno, espolvorea las alitas con sésamo y cebollino picado. Sírvelas calientes.
Conservación
Las alitas sobrantes se pueden guardar en la nevera, en un recipiente hermético, hasta 2 días. Caliéntalas en el horno o en una freidora de aire para que la piel vuelva a quedar algo crujiente; evita recalentarlas demasiado tiempo en el microondas, ya que la piel se ablanda.