Albóndigas turcas de ternera en salsa de yogur y menta Recipe
Delicadas albóndigas pequeñas de carne de ternera picada, servidas con una salsa fría de yogur con menta y ajo. En Turquía, platos como este aparecen a menudo en verano, cuando el clima caluroso invita a combinar la carne con acompañamientos refrescantes. Su sabor recuerda a una mezcla entre los pulpety polacos y el tzatziki griego, pero en una versión más herbal y de inspiración de Oriente Próximo.
Estas albóndigas combinan ternera jugosa y bien especiada con una salsa fría de yogur y menta que evoca al instante las noches de verano en Turquía. Las hierbas, el comino y el pimentón construyen un sabor profundo y ligeramente picante en la carne, mientras que el conjunto se mantiene ligero gracias a la abundancia de menta fresca y limón.
Consejos del chef
Amasa la carne con la mano durante varios minutos, hasta que empiece a volverse ligeramente pegajosa: así las albóndigas no se desharán en la sartén. Fríelas a fuego medio, no al máximo, para que se doren bien sin quemarse por fuera y queden jugosas por dentro; sabrás que están listas cuando al cortarlas no se vea un interior crudo y rosado. Para la salsa usa yogur espeso y escurre muy bien el pepino; de lo contrario, la salsa se volverá aguada al cabo de unos minutos.
Sugerencias de servicio
Lo ideal es servirlas con panes de pita calientes o con lavash fino, mucha lechuga fresca y tomates, para que cada uno pueda montar sus propios “bocadillos”. Para beber, combina muy bien con ayran casero o un vino rosado semiseco bien frío. Es un plato muy práctico para reuniones veraniegas junto a la parrilla en el balcón: puedes freír las albóndigas con antelación y, antes de servir, solo recalentarlas brevemente.
Ingredientes
- carne de ternera picada de paleta o contra - 500 g
- cebolla rallada con un rallador de agujeros finos - 0.5 piezas
- pan rallado - 3 cucharadas
- huevo - 1 pieza
- ajo 1 para la carne, 1 para la salsa - 2 dientes
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- pimentón dulce molido - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- aceite vegetal para freír - 3 cucharadas
- yogur natural espeso - 300 g
- menta fresca finamente picada - 2 cucharadas
- zumo de limón - 1 cucharada
- pepino fresco, rallado con un rallador de agujeros gruesos y bien escurrido - 0.5 piezas
Preparación
- Pon en un bol grande la carne picada, la cebolla rallada, 1 diente de ajo prensado, el pan rallado, el huevo, el comino, el pimentón dulce, la sal y la pimienta. Amasa bien con la mano durante 3–4 minutos, hasta que la mezcla esté pegajosa y homogénea.
- Forma con la mezcla pequeñas albóndigas del tamaño de una nuez y aplánalas ligeramente. Deja reposar en la nevera 10 minutos para que se asienten.
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Coloca las albóndigas dejando espacio entre ellas y fríelas 8–10 minutos, dándoles la vuelta cada pocos minutos, hasta que estén bien doradas por todos los lados y hechas por dentro.
- Mientras tanto, prepara la salsa: en un bol pon el yogur, el pepino rallado y bien escurrido, la menta picada, 1 diente de ajo prensado, el zumo de limón, una pizca de sal y pimienta. Mezcla hasta que todos los ingredientes se integren.
- Pasa las albóndigas fritas a un plato cubierto con papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
- Sirve las albóndigas calientes, con abundante salsa de yogur y menta al lado o por encima.
Conservación
Guarda las albóndigas y la salsa por separado en recipientes herméticos en la nevera. Las albóndigas se conservan 2–3 días y se pueden recalentar suavemente en sartén o al horno; la salsa es mejor consumirla en 1–2 días, removiéndola antes de servir.