Postre italiano de ricotta con miel y fruta Recipe
Un postre ligero a base de ricotta, endulzado con miel y servido con fruta es una alternativa más sencilla y cotidiana al tiramisú. En Italia este tipo de postres aparece a menudo en verano: son rápidos, no requieren horneado y se pueden preparar con fruta de temporada.
Este postre italiano de ricotta es una versión más ligera y cotidiana frente a cremas más pesadas: se basa en un queso suave, miel y piel cítrica en lugar de huevos y bizcochos. Combina una textura cremosa y aterciopelada con el crujiente de los frutos secos y la frescura de la fruta, de modo que sabe a postre veraniego de una pequeña trattoria junto al mar. También es una forma estupenda de aprovechar fruta de temporada sin hornear ni montar capas complicadas.
Consejos del chef
Conviene sacar la ricotta de la nevera un rato antes y batirla brevemente: la crema se vuelve lisa más rápido y sin grumos. Añade la miel poco a poco, probando después de cada cucharada, porque cada tipo de miel tiene un nivel de dulzor distinto y es fácil pasarse. Si usas frutas muy jugosas (como melocotones), escúrrelas ligeramente sobre papel de cocina para que el postre no suelte demasiado líquido y no quede aguado.
Sugerencias de servicio
Sírvelo en vasitos o copas pequeñas, en capas —crema, fruta, frutos secos—; así parece un mini postre de vitrina de cafetería. Acompaña muy bien un espresso después de comer o una copa de prosecco ligero durante una reunión veraniega en el balcón. En mi casa a menudo salva la situación cuando los invitados llaman diciendo que “llegan en una hora” y yo solo tengo ricotta, miel y algo de fruta del mercado.
Ingredientes
- ricotta - 400 g
- miel - 3 cucharada
- piel de limón rallada - 1 cucharadita
- vainilla (extracto o azúcar avainillado) - 1 cucharadita
- nata 30% o leche - 2 cucharada
- fruta fresca (fresas, frambuesas, arándanos, melocotones, etc.) - 250 g
- nueces o almendras - 30 g
- hojas de menta - 4 pieza
Preparación
- Lava la fruta. Corta en trozos más pequeños las piezas grandes (por ejemplo, fresas, melocotones); deja enteras las frutas pequeñas como los arándanos.
- Pon la ricotta en un bol. Añade la miel, la piel de limón, la vainilla y la nata o la leche.
- Bate brevemente con una batidora o mezcla enérgicamente con unas varillas hasta que la crema quede lisa y ligeramente esponjosa. Prueba y, si hace falta, añade más miel.
- Reparte 2–3 cucharadas de crema de ricotta en vasos o cuencos pequeños. Coloca por encima una porción de fruta.
- Espolvorea con los frutos secos picados. Si quieres, rocía la superficie con un poco de miel y decora con una hoja de menta.
- Sirve de inmediato o enfría en la nevera durante 30 minutos si prefieres un postre más firme.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, y consume en 24 horas. La fruta puede soltar algo de jugo; antes de servir remueve suavemente la parte de ricotta o añade fruta fresca por encima para refrescar el postre.