Tortitas mexicanas de frijoles negros y arroz Recipe
Crujientes por fuera y tiernas por dentro, estas tortitas de frijoles negros y arroz son una alternativa vegetal a las albóndigas o hamburguesas de carne picada. En México, mezclas parecidas de frijoles y arroz se llaman “comida corrida”: comida cotidiana que se puede transformar fácilmente en un plato nuevo. Las tortitas van genial en panecillo tipo burger, en tortilla de trigo o simplemente acompañadas de una ensalada.
Estas tortitas aprovechan la clásica combinación mexicana de frijoles negros y arroz, pero presentadas en forma de pequeños medallones crujientes que encajan fácilmente en comidas europeas. Gracias al comino, el pimentón ahumado y el cilantro fresco, saben a street food de un pequeño puesto en una calle concurrida de Puebla. Es un plato saciante y totalmente vegetal (si sustituyes el huevo) que no tiene nada que envidiar a las “albóndigas” tradicionales ni en textura ni en umami.
Consejos del chef
Lo fundamental es que el arroz esté bien seco y los frijoles bien escurridos: una masa demasiado húmeda se deshará en la sartén. Forma las tortitas con las manos húmedas y aplástalas ligeramente; así se fríen de manera uniforme y es más fácil darles la vuelta. Calienta bien la sartén antes de la primera tanda, pero fríe a fuego medio para que el interior se caliente antes de que el exterior se oscurezca demasiado.
Sugerencias de servicio
Sírvelas en panecillo como hamburguesa, con una rodaja de tomate, aguacate y una cucharada de salsa picante: es mi truco para las cenas caseras de “fast food” de los viernes. También quedan estupendas envueltas en tortilla con lechuga, salsa de yogur y lima y un poco de salsa mexicana. Para una comida casera, las sirvo con una ensalada sencilla de col lombarda y un vaso de agua con lima o una cerveza ligera.
Ingredientes
- frijoles negros - 240 g
- arroz - 200 g
- cebolla - 0.5 pieza
- ajo - 2 diente
- pimiento - 0.5 pieza
- huevo - 1 pieza
- pan rallado - 4 cucharadas
- comino - 1 cucharadita
- pimentón ahumado - 0.5 cucharaditas
- cilantro fresco - 2 cucharadas
- aceite - 3 cucharadas
- sal
- pimienta
Preparación
- Escurre los frijoles y enjuágalos bajo el chorro de agua. Deja que el arroz cocido se enfríe si aún está caliente.
- Pela la cebolla y píquela finamente. Lava el pimiento, quítale las semillas y córtalo en dados pequeños. Pica el ajo muy fino.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén pequeña. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande. Agrega el pimiento y fríe otros 2–3 minutos. Incorpora el ajo, el comino y el pimentón ahumado y sofríe 1 minuto más, removiendo.
- Pon los frijoles en un bol grande y aplástalos ligeramente con un tenedor o un prensapuré; algunas alubias pueden quedar enteras.
- Añade al bol el arroz cocido, las verduras salteadas de la sartén, el huevo, el pan rallado, el cilantro picado, sal y pimienta.
- Mezcla bien la masa con la mano o con una cuchara. Si está demasiado líquida y no mantiene la forma, añade 1–2 cucharadas más de pan rallado y deja reposar 5 minutos.
- Con las manos húmedas forma tortitas planas del tamaño de la palma de la mano.
- Calienta el resto del aceite en una sartén a fuego medio. Fríe las tortitas 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes.
- Déjalas escurrir sobre papel de cocina y sirve enseguida con tu salsa favorita y una ensalada.
Conservación
Las tortitas ya hechas se pueden guardar en la nevera, bien tapadas, hasta 3 días. Caliéntalas en una sartén seca o en el horno para que recuperen algo de su textura crujiente. También se pueden congelar en una sola capa y luego pasar a una bolsa; descongela en la nevera y recalienta antes de servir.