Tortitas alemanas de queso Quarkkeulchen inspiradas Recipe
Son pequeñas tortitas doradas de requesón y patatas cocidas, fritas en sartén y servidas en versión dulce. En Alemania, estas tortitas se suelen hacer con las sobras de patatas del almuerzo, así no se desperdicia nada. Su sabor recuerda a una mezcla entre tarta de queso y tortitas de patata, pero en versión de postre.
Las Quarkkeulchen son una combinación ingeniosa de requesón y patatas cocidas que en los hogares alemanes aprovecha las sobras del almuerzo y las convierte en algo dulce. El sabor es único: un poco como una tarta de queso hecha en sartén, un poco como unos buñuelos suaves, con un toque de limón y pasas. Es un postre que llena como un pequeño desayuno y huele a canela, como en una pequeña cafetería de Dresde.
Consejos del chef
La clave está en enfriar y triturar muy bien las patatas: si están calientes o con grumos, la masa quedará demasiado líquida y las tortitas absorberán demasiado aceite. Fríe a fuego medio, no alto: si el aceite está demasiado caliente, las tortitas se dorarán rápido por fuera pero quedarán crudas y harinosas por dentro. En caso de duda, fríe primero una tortita de prueba y ajusta la cantidad de harina o nata antes de hacer el resto.
Sugerencias de servicio
Saben mejor recién fritas, espolvoreadas con azúcar glas y servidas con nata agria espesa o yogur griego, que equilibra el dulzor. Combinan de maravilla con un café de la tarde con una amiga o como desayuno tardío de fin de semana con una taza de cacao para los niños. En temporada, merece la pena servirlas con puré de manzana asada o con una salsa de frambuesas descongeladas con un poco de azúcar.
Ingredientes
- patatas - 300 g
- requesón (tipo quark) - 250 g
- harina de trigo - 120 g
- huevo - 1 pieza
- azúcar - 3 cucharadas
- pasas - 40 g
- piel de limón rallada - 1 cucharadita
- canela - 0.5 cucharaditas
- aceite - 4 cucharadas
- azúcar glas - 2 cucharadas
- nata - 100 g
Preparación
- Deja enfriar completamente las patatas cocidas y luego pásalas por un prensapatatas o tritúralas muy bien con un pasapurés, para que no queden grumos.
- Aplasta el requesón con un tenedor o tritúralo brevemente para que quede liso y sin trozos grandes.
- En un bol grande mezcla las patatas, el requesón, el huevo, el azúcar, la piel de limón rallada, la canela y las pasas. Añade la harina y mezcla todo hasta obtener una masa blanda y ligeramente pegajosa.
- Si la masa está muy líquida y no se pueden formar tortitas, añade un poco más de harina. Si está demasiado dura, puedes añadir 1–2 cucharadas de nata.
- Calienta una fina capa de aceite en una sartén a fuego medio. Con las manos humedecidas forma bolitas pequeñas de masa del tamaño de una nuez, aplástalas ligeramente y colócalas en la sartén.
- Fríe las tortitas 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y ligeramente crujientes por fuera. El fuego no debe ser demasiado fuerte para que no se quemen por fuera y queden crudas por dentro.
- Ve colocando las tortitas fritas en un plato cubierto con papel de cocina para absorber el exceso de grasa.
- Antes de servir, espolvorea las tortitas con azúcar glas y sírvelas con una cucharada de nata espesa o yogur.
Conservación
Las tortitas ya fritas saben mejor recién hechas, pero puedes guardarlas en la nevera en un recipiente cerrado hasta 2 días. Caliéntalas brevemente en una sartén seca o en el horno para que recuperen algo de su textura crujiente.