Aperitivo español de pimiento asado, anchoas y huevo Recipe
Este aperitivo parece una pequeña obra de arte en el plato: tiras de pimiento rojo asado y dulce, encima huevo y saladas anchoas. En los bares españoles, los pinchos de pimiento y anchoas son un clásico, a menudo comidos de pie en la barra. Es una forma estupenda de convertir unos pocos ingredientes sencillos en unas tapas llamativas para una reunión en casa.
Este aperitivo refleja el ambiente de los bares españoles de pinchos: el pimiento asado y dulce, el huevo y las intensamente saladas anchoas crean un bocado pequeño pero muy característico. El contraste de texturas (baguette crujiente, pimiento tierno, yema cremosa) y el equilibrio entre el dulzor de la verdura y el umami del pescado hacen que cada bocado sea intenso e inolvidable. Son unas tapas que, con pocos ingredientes, construyen un sabor realmente complejo.
Consejos del chef
Asa el pimiento el tiempo suficiente hasta que la piel esté casi negra en algunos puntos: así podrás retirarla sin problema y obtendrás una pulpa tierna y dulce. No añadas más sal a las anchoas; es mejor probar primero el pincho terminado y solo entonces, si hace falta, añadir un poco de sal a la marinada del pimiento. No cuezas los huevos de codorniz demasiado tiempo: tras 3–4 minutos la yema está cuajada pero sigue siendo delicada y no se vuelve verdosa.
Sugerencias de servicio
Estos pinchos es mejor servirlos justo después de montarlos, con una copa de vino blanco seco y bien frío (por ejemplo verdejo o albariño) o con una sencilla tinto de verano en el balcón. Funcionan de maravilla como la primera bandeja de aperitivos en una cena española casera con amigos, junto a aceitunas y una tabla de quesos. Si planeas una reunión más grande, prepara el pimiento y los huevos con antelación y, justo antes de que lleguen los invitados, tuesta la baguette y monta todo.
Ingredientes
- pimiento rojo grande, carnoso - 3 piezas
- anchoas en aceite de oliva escurridas del exceso de aceite - 12 filetes
- huevo de codorniz o 4 huevos de gallina cortados en cuartos - 12 piezas
- aceite de oliva para rociar el pimiento - 3 cucharadas
- ajo rallado o muy finamente picado - 1 diente
- vinagre balsámico o vinagre de vino tinto - 1 cucharada
- sal una pizca, para el pimiento
- pimienta negra al gusto
- baguette cortada en rebanadas - 1 pieza
- perejil picado, para espolvorear - 2 cucharadas
Preparación
- Precalienta el horno a 220°C (calor arriba y abajo). Lava los pimientos, sécalos y colócalos enteros en una bandeja forrada con papel de horno.
- Hornea los pimientos durante 20–25 minutos, dándoles la vuelta cada 7–8 minutos, hasta que la piel se arrugue bien y se oscurezca en algunos puntos.
- Pasa los pimientos asados a un bol y cúbrelos con un plato o con film durante 10 minutos: el vapor ayudará a pelarlos con más facilidad.
- Pasados 10 minutos, pela los pimientos, retira las semillas y corta la pulpa en tiras anchas.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite de oliva, el ajo rallado, el vinagre, una pizca de sal y pimienta. Añade las tiras de pimiento, mezcla con cuidado y deja reposar 10–15 minutos para que se marinen.
- Mientras tanto, cuece los huevos de codorniz: ponlos en un cazo con agua fría, lleva a ebullición y cuece 3–4 minutos. Enfría bajo agua fría y pélalos. Si usas huevos de gallina, cuécelos 8–9 minutos y córtalos en cuartos.
- Corta la baguette en rebanadas y tuéstalas 4–5 minutos en el horno precalentado a 200°C o en una sartén seca, hasta que estén ligeramente crujientes.
- Sobre cada rebanada coloca una tira de pimiento marinado, encima un huevo de codorniz (o un cuarto de huevo de gallina) y un filete de anchoa. Presiona ligeramente para que los ingredientes se sujeten bien.
- Coloca los aperitivos terminados en una fuente, espolvorea con el perejil picado y sirve de inmediato.
Conservación
Si te sobran, guárdalos bien tapados en la nevera y consúmelos en el mismo día; el pan se ablanda con el tiempo, así que es mejor conservar por separado el pimiento marinado y montar los pinchos justo antes de servir.