Arroz jazmín tailandés con huevo y salsa de lima Recipe
Este sencillo plato de arroz jazmín y huevo es la versión tailandesa del «desayuno de sobras». El arroz del día anterior, un huevo frito rápido y una aromática salsa de lima y salsa de soja crean una comida sorprendentemente sabrosa, ideal para el desayuno, la cena o una comida rápida para una o dos personas.
Este plato refleja la filosofía tailandesa de que «nada se desperdicia»: con arroz de ayer, un huevo y una salsa sencilla se consigue una comida completa y aromática. La combinación de arroz jazmín delicado con yema líquida y cebollino fresco crea algo a medio camino entre un desayuno y un plato de comfort food. La salsa ácido-salada de lima y soja aporta el carácter típico de los desayunos callejeros asiáticos.
Consejos del chef
Es imprescindible usar arroz del día anterior: el arroz recién cocido está demasiado húmedo y, en lugar de granos sueltos, obtendrás una masa pegajosa. Fríe el huevo a fuego medio hasta que la clara esté completamente cuajada pero la yema siga líquida: al mezclarla con el arroz formará una especie de salsa cremosa natural. Saltea el ajo muy poco tiempo, solo hasta que se dore ligeramente; si se quema, aportará amargor y dominará el sabor delicado del plato.
Sugerencias de servicio
Sirve en un cuenco, justo después de prepararlo, con más cebollino por encima y unas gotas extra de salsa. Para acompañar, va muy bien el té verde, un té jazmín claro o simplemente un vaso de agua caliente con una rodaja de lima, como en muchos hogares asiáticos. Es una opción estupenda para un desayuno tardío en solitario el fin de semana o para una comida caliente rápida al volver de un turno de noche o de clase.
Ingredientes
- arroz jazmín mejor si es del día anterior, frío - 300 g
- huevos para freír por encima - 2 piezas
- ajo finamente picado - 1 diente
- cebollino o cebolleta picado - 2 cucharada
- salsa de soja clara - 2 cucharada
- zumo de lima recién exprimido - 1.5 cucharada
- azúcar - 1 cucharadita
- aceite para freír el arroz y los huevos - 2 cucharada
- guindilla opcional, finamente picada, para un toque picante - 0.25 piezas
- cilantro fresco o perejil picado, para servir - 1 cucharada
Preparación
- Si no tienes arroz cocido, cuécelo siguiendo las instrucciones del paquete y deja que se enfríe por completo. Lo mejor es usar arroz del día anterior, que quedará suelto.
- En un cuenco pequeño mezcla la salsa de soja, el zumo de lima, el azúcar y, si quieres, la guindilla picada. Remueve hasta que el azúcar se disuelva: será la salsa para regar el plato.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade el ajo picado y fríe unos 30 segundos, hasta que empiece a desprender aroma pero sin que se dore demasiado.
- Añade el arroz cocido. Rompe los grumos con una cuchara y fríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que el arroz esté caliente y ligeramente seco. Al final añade la mitad del cebollino picado y mezcla.
- Mientras tanto, calienta el resto del aceite en otra sartén. Casca los huevos y fríelos 3–4 minutos a fuego medio, hasta que la clara cuaje y la yema quede líquida (o más tiempo si la prefieres más hecha).
- Pasa el arroz frito a dos cuencos o platos. Coloca un huevo sobre cada ración.
- Riega todo con la salsa de lima y soja preparada. Espolvorea con el resto del cebollino y con cilantro fresco o perejil. Sirve de inmediato.
Conservación
Los restos de arroz con huevo es mejor comerlos el mismo día. Si te sobra solo arroz frito, enfríalo rápidamente, guárdalo tapado en la nevera y consúmelo en 1 día, recalentándolo bien en la sartén antes de servir.