Sopa tailandesa de coco con calabaza y pollo Recipe
La cremosa sopa de coco con calabaza y pollo es un cuenco lleno de calor, ideal para un día más fresco. En Tailandia, las sopas de coco a menudo sustituyen a toda la comida: son saciantes, huelen a hierba de limón y lima, y al mismo tiempo no resultan pesadas. Esta versión es más suave, así que le gustará a toda la familia.
Esta sopa tailandesa de coco con calabaza y pollo combina la dulzura cremosa de la leche de coco con la frescura cítrica de la hierba de limón y la lima, creando un cuenco que realmente calienta desde dentro. La calabaza aporta una textura aterciopelada y una dulzura suave, gracias a lo cual la sopa es más delicada que las clásicas sopas tailandesas picantes. Es una versión casera de las sopas de coco callejeras que en Tailandia sustituyen sin problema a una comida completa.
Consejos del chef
La calabaza sabe mejor cuando está cocida hasta quedar tierna pero manteniendo la forma: compruébala con un tenedor para que no se deshaga en puré. Aplasta primero ligeramente la hierba de limón con el mango del cuchillo para liberar su aroma y recuerda retirar los tallos duros de la sopa antes de servir. Ajusta el picante poco a poco, añadiendo el chile al final de la cocción: es más fácil añadir que salvar una sopa demasiado picante, sobre todo si la van a comer niños.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa como plato único con un cuenco de arroz jazmín al lado: se puede ir echando el arroz directamente al caldo con una cuchara. Para beber, va muy bien agua con lima y menta o un vino blanco ligero y aromático. Es un plato ideal para una noche otoñal al volver del trabajo, cuando necesitas algo rápido, saciante y reconfortante.
Ingredientes
- pechuga de pollo sin piel y sin hueso - 300 g
- calabaza (por ejemplo hokkaido o butternut) peso después de pelar - 400 g
- leche de coco espesa, bien agitada - 400 ml
- caldo de pollo o de verduras casero o de cubito de buena calidad - 700 ml
- hierba de limón (tallo) se puede sustituir por piel de lima - 1 pieza
- jengibre fresco o galangal, si está disponible - 2 cm
- salsa de pescado se puede sustituir por salsa de soja - 2 cucharada
- zumo de lima - 2 cucharada
- azúcar trzcinowy - 1 cucharadita
- guindilla roja opcional, para un picante suave - 0.5 pieza
- aceite roślinny - 1 cucharada
- cilantro fresco o perejil para servir - 2 manojo pequeño
- sal al gusto, si es necesario
Preparación
- Corta el pollo en tiras finas o en trozos pequeños del tamaño de un bocado.
- Pela la calabaza (si usas hokkaido puedes dejar la piel), retira las semillas y córtala en dados de aprox. 2 cm.
- Pela el jengibre y córtalo en láminas finas. Golpea ligeramente la hierba de limón con el mango del cuchillo y luego córtala en 2–3 trozos para que libere mejor su aroma.
- Calienta el aceite en una olla a fuego medio. Añade el jengibre y sofríe 1–2 minutos, removiendo, hasta que empiece a desprender un aroma intenso pero sin que se dore.
- Añade los trozos de calabaza, mezcla y sofríe 2–3 minutos para que se calienten ligeramente.
- Vierte el caldo, añade la hierba de limón y lleva a ebullición. Baja el fuego a medio y cocina 10 minutos, hasta que la calabaza empiece a ablandarse.
- Añade la leche de coco, la salsa de pescado y el azúcar. Mezcla suavemente y vuelve a llevar a un ligero hervor.
- Añade los trozos de pollo. Cocina a fuego bajo 8–10 minutos, hasta que la carne esté completamente blanca por dentro y la calabaza muy tierna (se atraviesa fácilmente con un tenedor).
- Retira de la sopa los trozos de hierba de limón para que nadie se encuentre un fragmento duro en el cuenco.
- Añade el zumo de lima y, si quieres, la guindilla finamente picada. Prueba y, si es necesario, ajusta con un poco de sal o más salsa de pescado.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con cilantro o perejil picado. Puedes añadir a cada cuenco arroz jazmín cocido si quieres un plato más saciante.
Conservación
Guarda la sopa enfriada en la nevera en un recipiente hermético y consúmela en 2–3 días. Caliéntala suavemente sin dejar que hierva fuerte para que la leche de coco no se separe. Si la congelas, hazlo en porciones y añade el zumo de lima solo después de recalentar.