Süt helvası – postre turco de leche al horno Recipe
Süt helvası es un delicado postre de leche, algo entre un flan espeso y una tarta de queso ligera, que después de cocer se gratina hasta que la superficie se dora ligeramente. En Turquía se sirve a menudo después de la comida en casas y restaurantes, especialmente en la región de Mármara. De sabor recuerda a un flan de vainilla horneado, pero es más ligero y menos dulce.
Süt helvası es un postre muy ligado a la cocina de la región de Mármara: aparece a menudo en las casas después de la comida del domingo en lugar de tartas pesadas con crema. Combina la textura aterciopelada de un flan con un cuajado delicado, casi como de tarta de queso, y una superficie característica gratinada que aporta un ligero amargor que equilibra el dulzor. Gracias a la poca cantidad de azúcar, su sabor es sutil, lo que permite disfrutarlo incluso después de una comida muy copiosa.
Consejos del chef
El momento más importante es tostar la harina en la mantequilla: remueve sin parar y procura que quede solo de un dorado claro, porque si se oscurece demasiado aportará un regusto amargo. La mezcla debe quedar espesa como un flan que apenas cae de la cuchara; si es más líquida, después de hornear el postre se desparramará. Durante el gratinado, vigila la superficie en los últimos 2–3 minutos: las manchas quemadas se convierten rápidamente en un amargor generalizado.
Sugerencias de servicio
Sírvelo ligeramente templado con pistachos picados y una tacita de café turco fuerte o un espresso: el amargor del café realza de maravilla la dulzura láctea. En días calurosos puedes enfriarlo por completo y servirlo con un vaso de ayran bien frío o té de menta sin azúcar. Es un postre ideal después de pescado o verduras a la parrilla, cuando ya no queda sitio para tartas pesadas.
Ingredientes
- mantequilla - 50 g
- harina de trigo aproximadamente 1/3 de taza - 50 g
- leche entera o 2% de grasa - 1 l
- azúcar aproximadamente 3/4 de taza - 150 g
- extracto de vainilla o azúcar de vainillina - 1 cucharadita
- yema de huevo batida - 1 pieza
- pizca de sal - 1 pizca
- avellanas o pistachos picados, para espolvorear (opcional) - 30 g
Preparación
- Precalienta el horno a 220°C (calor arriba y abajo). Prepara 6 ramequines aptos para horno o una fuente pequeña resistente al calor.
- En una cacerola de fondo grueso derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y remueve enérgicamente con unas varillas durante 3–4 minutos, hasta que la mezcla esté lisa, ligeramente dorada y empiece a oler a frutos secos, pero sin que se ponga marrón.
- Ve añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de batir con las varillas para que no se formen grumos. Al principio añade la leche en pequeñas cantidades hasta que la mezcla se afine, luego puedes incorporar el resto.
- Añade el azúcar, la pizca de sal y la vainilla. Cuece a fuego medio, removiendo casi todo el tiempo, hasta que la mezcla espese hasta la consistencia de un flan espeso; tardará unos 8–10 minutos desde que empiece a hervir.
- Retira la cacerola del fuego. Pon la yema batida en un bol pequeño. Añade 2–3 cucharadas de la mezcla caliente de leche, removiendo rápidamente para que la yema no cuaje.
- Vierte el contenido del bol de nuevo en la cacerola y mezcla bien. Pon la cacerola otra vez a fuego muy bajo y cuece 1 minuto más, removiendo.
- Reparte la mezcla en los ramequines o en la fuente para horno. Colócalos sobre una bandeja para que sea más fácil meterlos en el horno.
- Introduce en el horno precalentado durante 8–12 minutos, hasta que la superficie se dore por zonas y aparezcan manchitas más oscuras. Vigila el postre al final para que no se queme.
- Saca del horno y deja reposar 10–15 minutos para que se temple y cuaje un poco. Puedes servirlo templado o completamente frío.
- Antes de servir, espolvorea con los frutos secos picados, si los utilizas.
Conservación
Guarda el postre completamente enfriado en la nevera, cubierto con film o tapa, hasta 2–3 días. No se recomienda congelarlo, ya que la textura puede volverse granulosa al descongelar. Añade los frutos secos justo antes de servir para que no se ablanden.