Sopes con frijoles, queso y salsa Recipe
Los sopes son pequeñas tortitas gruesas de harina de maíz con los bordes levantados, que funcionan como pequeños platos comestibles. En México se venden en puestos callejeros con todo tipo de rellenos, desde frijoles hasta carne y verduras. En esta versión llevan frijoles cremosos, queso y una salsa sencilla, ideales como aperitivo para una reunión con amigos.
Los sopes son la esencia del street food mexicano: tortitas gruesas de maíz con un borde que sujeta todo el relleno jugoso como si fuera un mini plato. La combinación de frijoles cremosos, queso salado, nata agria ácida y salsa fresca y picante da la sensación de un plato completo concentrado en dos o tres bocados. También en textura lo tienen todo: borde crujiente, centro tierno, pasta de frijoles suave y tomates jugosos.
Consejos del chef
Al amasar la masa para sopes, fíjate en la consistencia: si los bordes de las tortitas se agrietan al formarlas, añade un poco de agua porque la masa está demasiado seca. Después del primer cocinado en la sartén seca, pellizca los bordes mientras las tortitas aún están calientes; más tarde se endurecerán y se romperán. Controla bien la segunda fritura en aceite: los sopes deben quedar ligeramente dorados y crujientes, pero no duros como chips.
Sugerencias de servicio
Los sopes son perfectos para una noche de “taco night” en casa, cuando cada uno compone sus propios rellenos en la mesa: puedes añadir un cuenco de guacamole, lechuga picada o cebolla encurtida. Para beber, van bien con cerveza clara, margarita casera o simplemente agua con lima y rodajas de pepino. En mis fiestas desaparecen del plato más rápido que los sándwiches clásicos, así que siempre preparo el doble de cantidad.
Ingredientes
- harina de maíz masa harina para tortillas, no harina de maíz normal - 250 g
- agua tibia cantidad aproximada, añádela poco a poco - 220 ml
- frijoles negros en lata peso escurrido - 240 g
- ajo picado - 1 diente
- aceite vegetal para freír - 4 cucharadas
- queso blanco que se desmenuce, tipo feta o balcánico - 80 g
- nata agria para servir - 4 cucharadas
- tomate cortado en cubitos pequeños - 2 pieza
- cebolla blanca finamente picada - 0.5 pieza
- chile fresco sin semillas, finamente picado - 1 pieza
- cilantro fresco picado - 2 cucharadas
- lima zumo exprimido - 1 pieza
- sal al gusto
- pimienta negra molida al gusto
Preparación
- Pon la harina de maíz masa harina en un bol con una pizca de sal. Ve añadiendo el agua tibia poco a poco, mezclando con la mano, hasta obtener una masa suave y elástica que no se pegue a las manos pero que tampoco esté seca ni agrietada. Si hace falta, añade un poco de agua o de harina.
- Cubre la masa con un paño húmedo y deja reposar 10 minutos.
- Mientras tanto, prepara los frijoles: en una sartén pequeña calienta 1 cucharada de aceite a fuego medio, añade el ajo y sofríe 30–40 segundos, hasta que empiece a desprender aroma pero sin dorarse. Añade los frijoles escurridos y 2–3 cucharadas de agua; aplástalos con un tenedor o un prensapuré hasta obtener una pasta espesa. Sazona con sal y pimienta y cocina 3–4 minutos, removiendo, hasta que esté caliente y cremosa.
- Prepara la salsa sencilla: en un bol mezcla los tomates, la cebolla, el chile, el cilantro, el zumo de lima, una pizca de sal y pimienta. Deja reposar para que los sabores se integren.
- Divide la masa en 8 porciones iguales y forma bolas. Aplana cada bola con la mano hasta obtener una tortita de unos 7–8 cm de diámetro y 0,8–1 cm de grosor.
- Calienta una sartén grande y limpia a fuego medio. Cocina las tortitas 2–3 minutos por cada lado, hasta que aparezcan manchas marrones en la superficie y el centro esté cocido.
- Cuando las tortitas aún estén calientes, usa los dedos para pellizcar suavemente los bordes hacia arriba, formando un pequeño borde como el de una mini tarta. Hazlo con cuidado para no quemarte; puedes ayudarte con un paño.
- En una sartén calienta 3 cucharadas de aceite a fuego medio. Fríe los sopes 1–2 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente crujientes por fuera pero tiernos por dentro. Escúrrelos sobre papel de cocina.
- Coloca en cada sope una cucharada de la pasta caliente de frijoles, una cucharadita de nata agria, espolvorea con queso desmenuzado y termina con una cucharada de salsa de tomate. Sirve de inmediato.
Conservación
Los sopes fritos saben mejor recién hechos. Si te sobran, guárdalos sin relleno en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta el día siguiente y recaliéntalos en una sartén seca. La pasta de frijoles y la salsa guárdalas en la nevera y consúmelas en 1–2 días.