Sopa turca de garbanzos con tomate y arroz Recipe
Esta sopa es una forma casera y sencilla de aprovechar los garbanzos: en Turquía a menudo se cuece una gran cantidad de legumbres y luego se añaden a distintos platos. La combinación de tomate, arroz y especias suaves da como resultado una sopa espesa y saciante que puede sustituir perfectamente al segundo plato. Es suave, así que suele gustar a toda la familia.
Esta sopa turca combina tres ingredientes que aparecen casi a diario en su cocina: garbanzos, arroz y tomate, creando algo a medio camino entre una sopa y un guiso de una sola olla. El caldo suave con un toque de comino y pimentón dulce da como resultado un plato casero y reconfortante que sacia durante mucho tiempo sin resultar pesado.
Consejos del chef
Vigila que la cebolla solo se ablande y se vuelva translúcida, sin dorarse demasiado, para que la sopa quede suave y sin amargor. Remueve el arroz desde el fondo de la olla, sobre todo al final de la cocción, porque tiende a pegarse cuando la sopa empieza a espesar. Si utilizas garbanzos ya cocidos y congelados, añádelos directamente congelados y alarga la cocción 2–3 minutos, hasta que se calienten bien.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa con pan cortado en rebanadas gruesas: va muy bien con pan de pita caliente o pan normal pasado un momento por el horno. Para beber, acompaña con ayran, kéfir o simplemente té negro turco bien fuerte. Es un plato perfecto para los días fríos después del trabajo, cuando no tienes fuerzas para pasar mucho tiempo en la cocina pero quieres comer algo consistente.
Ingredientes
- garbanzos cocidos o 1 lata de garbanzos escurridos - 300 g
- arroz de grano corto o largo - 70 g
- tomates en conserva en dados - 400 g
- caldo de verduras o de pollo - 1.1 l
- cebolla mediana - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- mantequilla opcional, para dar sabor - 1 cucharada
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- hoja de laurel - 1 pieza
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- perejil fresco picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Corta la cebolla en dados pequeños y pica el ajo. Aclara el arroz bajo el grifo en un colador fino.
- En una olla grande calienta el aceite de oliva con la mantequilla. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos, hasta que desprenda aroma. Incorpora el pimentón dulce y el comino y mezcla rápidamente.
- Añade los tomates en conserva, la hoja de laurel y el caldo. Lleva a ebullición.
- Agrega el arroz, baja el fuego a medio y cuece durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando para que el arroz no se pegue al fondo.
- Añade los garbanzos cocidos, mezcla y cuece otros 10 minutos, hasta que el arroz esté tierno y la sopa haya espesado ligeramente.
- Retira la hoja de laurel y sazona la sopa con sal y pimienta. Si está demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo.
- Sirve bien caliente, espolvoreada con perejil. Puedes poner una cucharada de yogur natural sobre cada ración.
Conservación
Guarda la sopa en la nevera en un recipiente hermético hasta 3 días. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado. También se puede congelar (preferiblemente sin el arroz) hasta 2–3 meses.