Sopa española de tomate y garbanzos con pimentón ahumado Recipe
Esta sopa espesa combina la dulzura del tomate con la cremosidad de los garbanzos y el característico aroma ahumado del pimentón, tan querido en España. Recuerda un poco a una mezcla entre sopa de tomate y guiso de verduras, pero sin carne y muy saciante. Ideal para los días más frescos, cuando necesitas un cuenco de algo reconfortante y sencillo de preparar con productos de despensa.
Esta sopa recuerda a los potajes españoles: platos espesos y contundentes a base de legumbres pensados para calentar y saciar durante horas. La combinación de tomate, garbanzos, comino y pimentón ahumado crea un sabor a medio camino entre la cocina española y la de Oriente Próximo: ligeramente ahumado, muy tomatero y con un aroma de especias marcado pero nada abrumador. Es el tipo de sopa que se parece más a un cuenco de guiso que a una ligera crema de tomate.
Consejos del chef
No tengas prisa al principio con el sofrito de las verduras: esos 6–8 minutos a fuego tranquilo marcan una enorme diferencia en la profundidad de sabor, así que no te saltes este paso. Añade el pimentón ahumado y el comino al aceite caliente solo un momento, removiendo; si se fríen demasiado tiempo, las especias se volverán amargas. Si usas tomates en conserva muy ácidos, al final de la cocción puedes añadir media cucharadita de azúcar o un poco de miel para redondear el sabor.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa con una rebanada de pan rústico, con picatostes de ajo o con una focaccia sencilla: la salsa de tomate con garbanzos pide a gritos "limpiar" el cuenco. Es una comida perfecta para una tarde de otoño o invierno al volver del trabajo, cuando necesitas algo contundente pero sin carne. Para beber, combina bien con una copa de vino tinto, por ejemplo rioja, o con una taza de té caliente con limón si la tomas acurrucado en el sofá bajo una manta.
Ingredientes
- garbanzos - 480 g
- tomates - 800 g
- caldo - 700 ml
- cebolla - 1 pieza
- zanahoria - 1 pieza
- apio apio para ensalada - 1 tallo
- ajo - 3 diente
- pimentón ahumado - 1.5 cucharadita
- aceite de oliva - 3 cucharada
- laurel hoja de laurel - 2 pieza
- comino - 0.5 cucharadita
- sal -
- pimienta -
Preparación
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela la zanahoria y córtala en dados pequeños. Lava el tallo de apio y córtalo también en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo fino.
- Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla, la zanahoria y el apio, sala con una pizca de sal y sofríe de 6 a 8 minutos, removiendo, hasta que las verduras se ablanden y queden ligeramente translúcidas, pero sin dorarse.
- Añade el ajo, el comino y el pimentón ahumado y sofríe unos 30 segundos, removiendo todo el tiempo, hasta que las especias desprendan un aroma intenso.
- Vierte los tomates de lata junto con su jugo, añade las hojas de laurel y el caldo. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 10 minutos tapado.
- Escurre los garbanzos en un colador y enjuágalos con agua fría. Añádelos a la olla, mezcla y cocina otros 10–12 minutos a fuego bajo, hasta que los sabores se integren bien y la sopa espese ligeramente.
- Retira las hojas de laurel. Prueba la sopa y ajusta de sal y pimienta al gusto. Si quieres que quede más espesa, puedes triturar brevemente 1–2 cazos de sopa con la batidora y devolverlos a la olla.
- Sirve la sopa bien caliente en cuencos. Puedes rociar la superficie con un chorrito de aceite de oliva y espolvorear con pimienta recién molida.
Conservación
Los restos de sopa se conservan muy bien: guárdalos en un recipiente hermético en la nevera hasta 3–4 días. Al recalentar, hazlo a fuego suave, removiendo de vez en cuando y añadiendo un poco de agua o caldo si la sopa se ha espesado demasiado. Si la has congelado, descongélala durante la noche en la nevera antes de calentarla. Evita volver a congelar una vez descongelada.