Sopa española de lentejas rojas con pimiento y comino Recipe
Esta sopa espesa y reconfortante de lentejas rojas, aromatizada con comino y pimentón dulce, recuerda a un guiso español, pero en versión más ligera y sin carne. En España, este tipo de platos de una sola olla se sirven a menudo en invierno para la comida, especialmente en regiones donde las noches pueden ser frías. Es una forma estupenda de disfrutar de los sabores españoles en un día cualquiera de la semana, sin pasar mucho tiempo en la cocina.
Esta sopa española de lentejas rojas combina el carácter reconfortante de un guiso con la ligereza de la cocina mediterránea: sin carne, pero con un marcado aroma ahumado del pimentón y el comino. Recuerda a los potajes caseros que se sirven en invierno en los hogares españoles, donde las lentejas se cuecen lentamente en salsa de tomate con caldo de verduras. Gracias a ingredientes sencillos, ofrece un sabor muy profundo y “de guiso”, y al mismo tiempo es un plato cotidiano, no reservado solo para ocasiones especiales.
Consejos del chef
Vigila que la cebolla y la zanahoria solo se ablanden y se vuelvan translúcidas: si se doran demasiado, aportarán un regusto amargo que se notará enseguida en la sopa. Las lentejas rojas no necesitan remojo, pero es imprescindible enjuagarlas para que se cuezan de forma más uniforme y hagan menos espuma. Prueba la sopa al final de la cocción: las lentejas deben empezar a deshacerse ligeramente y espesar el conjunto, pero no quedar totalmente pastosas; si están demasiado duras, dales 3–5 minutos más a fuego suave.
Sugerencias de servicio
Sirve esta sopa con una rebanada de pan crujiente de masa madre o con baguette tostada y rociada con aceite de oliva, tal y como se hace en los bares españoles cuando se toma algo rápido a la hora de la comida en la pausa del trabajo. Le va muy bien una copa de vino tinto ligero (por ejemplo, una Rioja joven) o simplemente un vaso de agua con limón si la comes como almuerzo casero rápido. Es un plato perfecto para la noche después de un paseo invernal o al volver del trabajo, cuando quieres algo saciante pero sin carne y sin largas horas de cocción.
Ingredientes
- lentejas rojas - 200 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- zanahoria mediana - 1 pieza
- pimiento rojo - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- tomates en conserva troceados - 400 g
- caldo de verduras casero o de pastilla de buena calidad - 1 l
- aceite de oliva para freír - 2 cucharadas
- comino molido - 1 cucharadita
- pimentón dulce ahumado - 1 cucharadita
- hoja de laurel - 1 pieza
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- perejil fresco picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Enjuaga las lentejas en un colador bajo el grifo durante unos 30 segundos, hasta que el agua salga casi transparente; deja escurrir.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela la zanahoria y córtala en dados pequeños. Limpia el pimiento de semillas y córtalo primero en tiras y luego en dados. Pela el ajo y pícalo muy fino.
- Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y la zanahoria y sofríe de 5 a 7 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablanden y la cebolla esté ligeramente transparente pero no dorada.
- Añade el pimiento y sofríe otros 3–4 minutos, hasta que se ablande un poco. Luego añade el ajo, el comino y el pimentón ahumado; remueve durante unos 30–40 segundos, hasta que notes el aroma intenso de las especias.
- Incorpora las lentejas escurridas y mézclalas con las verduras. Añade los tomates en conserva y el caldo, y agrega la hoja de laurel. Remueve, sube el fuego y lleva a ebullición.
- Cuando la sopa empiece a hervir, baja el fuego al mínimo para que solo haga un ligero chup-chup. Cocina de 20 a 25 minutos con la tapa entreabierta, hasta que las lentejas estén tiernas y empiecen a deshacerse un poco, y la sopa espese.
- Retira la hoja de laurel. Sazona la sopa con sal y pimienta. Si está demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo; si está demasiado líquida, cuécela 5 minutos más destapada para que reduzca.
- Al final, espolvorea la sopa con el perejil picado. Sirve bien caliente, preferiblemente con una rebanada de pan tostado.
Conservación
Guarda la sopa completamente fría en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días o congélala hasta 3 meses. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado y ajusta de sal y pimienta.