Sopa de tomate mexicana con pimiento asado Recipe
Esta sopa de tomate tiene un sabor profundo gracias al pimiento asado y a las especias que se usan a diario en la cocina mexicana. Recuerda un poco a una minestrone italiana, pero es más suave y con un marcado aroma a comino y chile. Es perfecta como comida reconfortante en días fríos, cuando necesitas algo ligero pero lleno de sabor.
Esta sopa de tomate mexicana destaca por el aroma ahumado del pimiento asado, que se combina con la acidez del tomate y el toque terroso del comino. Su textura cremosa recuerda a una crema fina, pero el picante del chile y el cilantro fresco le dan el carácter de una sopa callejera de las fondas mexicanas más que de un elegante bisque.
Consejos del chef
Asa el pimiento hasta que la piel esté realmente muy oscura; si solo se dora ligeramente, la sopa no tendrá ese característico sabor ahumado. Después de triturar, prueba siempre y ajusta el picante: la guindilla fresca puede ser traicionera, así que es mejor añadirla poco a poco que tener que suavizar la sopa después con más caldo o nata.
Sugerencias de servicio
Sirve esta sopa con nachos crujientes o picatostes de ajo: suavizan el picante y sustituyen al pan. Para beber, va muy bien una cerveza rubia ligeramente fría o agua con lima y una pizca de sal, al estilo de las aguas frescas mexicanas. Es un plato ideal para una comida otoñal después de un paseo largo, cuando vuelves con frío y quieres entrar en calor rápidamente.
Ingredientes
- tomates troceados en lata dos latas de 400 g - 800 g
- pimiento rojo cortado por la mitad, sin semillas - 2 pieza
- cebolla cortada en dados - 1 pieza
- ajo picado - 3 diente
- caldo de verduras casero o de pastilla - 800 ml
- guindilla fresca sin semillas, finamente picada - 1 pieza
- comino molido - 0.75 cucharadita
- orégano seco puede ser normal o mexicano - 0.5 cucharadita
- aceite vegetal para freír - 2 cucharada
- sal o al gusto - 1 cucharadita
- pimienta negra molida - 0.25 cucharadita
- nata 18% para servir, opcional - 4 cucharada
- cilantro fresco picado, para espolvorear - 0.25 manojo
Preparación
- Precalienta el horno a 220°C con función grill o resistencia superior. Coloca las mitades de pimiento con la piel hacia arriba en una bandeja forrada con papel de horno.
- Introduce el pimiento en el horno durante 10–15 minutos, hasta que la piel se oscurezca bien y en algunos puntos casi se queme. Esto aportará un aroma ahumado a la sopa.
- Pasa el pimiento caliente a un bol y cúbrelo con un plato o film transparente durante unos 10 minutos para que la piel se desprenda fácilmente. Después retira la piel con los dedos o un cuchillo y corta la pulpa en tiras.
- En una olla grande calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y esté translúcida pero no dorada.
- Añade el ajo y la guindilla picada y sofríe 1 minuto más, hasta que el ajo desprenda un aroma intenso; procura que no se queme.
- Incorpora el comino y el orégano, mezcla y sofríe otros 30 segundos para que las especias se calienten y liberen su aroma.
- Añade los tomates de lata con su jugo, el pimiento asado troceado y el caldo de verduras. Mezcla, lleva a ebullición y luego baja el fuego al mínimo; cocina 15–20 minutos tapado.
- Pasado este tiempo, retira la olla del fuego y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una crema fina. Si prefieres una consistencia más ligera, añade un poco de agua o caldo.
- Sazona la sopa con sal y pimienta, llévala de nuevo a ebullición suave y cocina 2–3 minutos más a fuego bajo, removiendo para que los sabores se integren.
- Sirve la sopa caliente en cuencos, con una cucharada de nata en el centro y espolvoreada con cilantro fresco. También puedes acompañarla con una rebanada de pan tostado o con nachos.
Conservación
Guarda la sopa completamente fría en un recipiente hermético en la nevera hasta 3–4 días o congélala en porciones. Al recalentar, hazlo a fuego suave, removiendo, y si está demasiado espesa añade un poco de agua o caldo.