Sopa de garbanzos – sopa mexicana de garbanzos con tomate Recipe
Esta sopa combina garbanzos tiernos con tomates, verduras y un ligero toque de chile, creando un plato saciante pero no demasiado pesado. En los hogares mexicanos, este tipo de sopas suele servirse como primer plato de la comida, especialmente cuando hay que alimentar a una familia grande con algo sencillo y nutritivo. Su sabor recuerda a una mezcla de sopa de tomate con un guiso de garbanzos.
Esta sopa de garbanzos tiene la esencia de la cocina casera mexicana: ingredientes sencillos, muchas verduras y ese dúo característico de comino y lima que realza el sabor de los garbanzos. Recuerda a la vez a una sopa de tomate y a un guiso ligero, por lo que es reconfortante pero nada aburrida: ligeramente picante, ácida y claramente reconfortante. Es exactamente el tipo de plato que en México se pone en la mesa cuando hay que alimentar a varias personas con una sola olla, sin técnicas complicadas.
Consejos del chef
Asegúrate de que las verduras al principio se sofrían bien: es precisamente esta fase la que construye la profundidad de sabor, así que no la reduzcas a dos minutos. Añade el chile poco a poco y prueba la sopa antes de la lima, porque después de acidificarla el picante se percibe más. Si usas garbanzos de lata, enjuágalos en un colador para que la sopa no quede harinosa ni demasiado salada.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa con un puñado de cilantro o perejil picado y un cuarto de lima al lado, para que cada uno pueda sazonarla a su gusto en la mesa. Sabe muy bien con una tortilla de trigo o de maíz calentada en una sartén seca, o con una rebanada de pan integral si haces una versión más “casera”. Para beber, combina bien con agua con lima y menta o con una cerveza ligera tipo lager, especialmente en la comida del fin de semana.
Ingredientes
- garbanzos cocidos pueden ser de lata, enjuagados y escurridos - 400 g
- tomates troceados en lata con su jugo - 400 g
- caldo de verduras mejor casero - 800 ml
- cebolla picada en cubitos pequeños - 1 pieza
- zanahoria cortada en cubitos pequeños - 1 pieza
- apio cortado en rodajas finas - 1 tallo
- ajo finamente picado - 2 dientes
- chile fresco o seco finamente picado, sin semillas para una versión más suave - 1 pieza
- comino molido para aromatizar - 0.5 cucharaditas
- aceite vegetal para sofreír las verduras - 2 cucharadas
- cilantro fresco o perejil hojas picadas para espolvorear - 2 cucharadas
- lima zumo para sazonar la sopa - 1 pieza
- sal al gusto
- pimienta negra molida al gusto
Preparación
- En una olla grande calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla picada, la zanahoria y el apio, y sofríe de 5 a 6 minutos, removiendo, hasta que las verduras se ablanden y se vuelvan ligeramente translúcidas.
- Añade el ajo, el chile y el comino, y sofríe 1 minuto más, hasta que las especias desprendan un aroma intenso.
- Vierte los tomates de lata y el caldo de verduras, mezcla. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y cocina 10 minutos.
- Añade los garbanzos y sazona la sopa con sal y pimienta. Cocina otros 10–12 minutos, hasta que los sabores se integren bien y las verduras estén tiernas.
- Por último, añade el zumo de lima, remueve y prueba. Si es necesario, ajusta con más sal, pimienta o zumo de lima.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con cilantro fresco o perejil.
Conservación
La sopa se conserva bien en el frigorífico durante 2–3 días y también se puede congelar. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado y ajusta de nuevo la sal y el zumo de lima al gusto.